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José Bordalás terminó el duelo contra el Alavés con muestras públicas de enfado tras una acción que dejó al Getafe con un jugador menos: en el minuto en que el marcador reflejaba un 0-0, Kiko Femenía vio una tarjeta roja directa y el entrenador protestó desde el banquillo. Las cámaras de Movistar y DAZN captaron las recriminaciones dirigidas al colegiado.
El incidente se desencadenó tras la expulsión de Femenía; poco después, el árbitro amonestó al técnico azulón y Bordalás respondió con protestas vehementes, que incluyeron insultos y un gesto ofensivo hacia el árbitro, según las imágenes difundidas. El protagonista de la decisión en el campo fue el árbitro Jesús Orellana Cid.
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Qué muestran las imágenes y qué queda por aclarar
Las señales de televisión registraron la reacción del banquillo, pero la dirección de arbitraje reclama más material para valorar con precisión lo sucedido. Según el responsable del colectivo arbitral, la evidencia audiovisual disponible hasta ahora no resulta del todo concluyente y será sometida a un análisis más exhaustivo.

En declaraciones a la Cadena SER, Fran Soto admitió que las grabaciones vistas a primera vista parecían insuficientes y que harán un examen pormenorizado. No obstante, reconoció que la acción contra el jugador podría ajustarse a los criterios de expulsión si se confirman los detalles.
- Hecho principal: Kiko Femenía expulsado por roja directa con 0-0 en el marcador.
- Reacción: el entrenador del Getafe recibió una amonestación y protestó de forma enérgica desde el banquillo.
- Imágenes: grabaciones de Movistar y DAZN muestran la polémica, pero la dirección arbitral pide más material.
- Próximos pasos: revisión por parte del Comité de Árbitros y posible apertura de expediente disciplinario según lo que confirmen las imágenes y los informes.
Implicaciones deportivas y disciplinarias
El episodio tiene varias consecuencias inmediatas: el Getafe deberá afrontar el resto del partido con un jugador menos, mientras que la lectura disciplinaria podría afectar tanto a Femenía —con suspensión por la roja directa— como a Bordalás, si se considera que sus protestas excedieron el comportamiento permitido en el banquillo.
Además, la situación vuelve a situar en el debate público la fiabilidad de las imágenes televisivas y la coordinación entre los servicios de producción y la autoridad arbitral. Si faltan planos clave o hay problemas de producción, la Comisión de Árbitros podría solicitar a las cadenas material adicional o reclamar protocolos más estrictos para futuros encuentros.
En los próximos días se esperan comunicados oficiales del comité disciplinario y del propio Getafe; la decisión sobre sanciones se basará en el informe arbitral, las grabaciones completas y, en su caso, testimonios complementarios. Para los aficionados y para la liga, el asunto subraya la importancia de la transparencia en la toma de decisiones arbitrales y en la gestión de imágenes televisivas.












