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Verónica Barbero, co-coordinadora de Sumar, respalda la creación de un mando único para gestionar la crisis migratoria en Ceuta, pero reclama medidas urgentes para acelerar la acogida y el traslado de los menores a la Península. Sus declaraciones, ofrecidas hoy desde Madrid, subrayan la necesidad de combinar coordinación operativa con prioridad en la protección de personas vulnerables.
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Barbero mostró su apoyo al nombramiento del ministro Ángel Víctor Torres al frente del dispositivo en Ceuta, pero insistió en que la nueva estructura no puede quedarse en simbolismo: debe traducirse en procedimientos efectivos para atender a quienes han llegado.
La dirigente de Sumar pidió que la actuación se centre en la **seguridad de las personas**, no en el ruido político, y reclamó responsabilidad a las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular para facilitar la acogida y los traslados.
Demandas concretas
Para evitar demoras y situaciones de riesgo, Barbero planteó varias demandas operativas y administrativas. Entre ellas destacan:

- Acelerar el traslado de menores no acompañados desde Ceuta a centros y familias en la Península.
- Simplificar y agilizar los trámites de solicitud de asilo y las admisiones provisionales.
- Coordinación interministerial entre Defensa, Interior y las comunidades autónomas para reparto y atención inmediata.
- Transparencia en la gestión y comunicación pública sobre cifras y procedimientos.
Estas prioridades, según Barbero, deben aplicarse «desde ya» para evitar colapsos y proteger a las personas más vulnerables.
Acusaciones a la oposición
Barbero criticó la reacción del PP y de Vox, a los que acusó de instrumentalizar la crisis con mensajes que, dijo, buscan provocar miedo y estigmatizar a los migrantes. Alertó también sobre afirmaciones sanitarias y propuestas de confinamiento que, en su opinión, no se sostienen frente a la evidencia científica.
Pidió al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que rectifique y que base su actuación en datos y en el respeto al Estado de derecho.
Relación con Marruecos y la respuesta europea
La co-coordinadora señaló que la gestión reciente por parte de Marruecos pone en duda su fiabilidad como socio en la gestión migratoria. Por ello instó a la Unión Europea a revisar su estrategia de externalización de fronteras y a evitar delegar controles en países donde los derechos humanos no están plenamente garantizados.

Barbero reclamó «coordinación y firmeza» en las relaciones bilaterales, y que España recupere un papel más activo en la gestión de sus fronteras.
No apoyó la idea de una visita del Rey a Ceuta en este momento: a su juicio, las prioridades son las tareas de auxilio y la organización práctica de la acogida, no los gestos institucionales aislados.
Presupuestos y vivienda
En el plano económico, Barbero confirmó que Sumar negocia con el PSOE unos presupuestos generales orientados a políticas de vivienda, derechos sociales y reducción de la pobreza infantil. Reclamó además la aprobación después del verano del decreto sobre vivienda para frenar el impacto de los pisos turísticos en los precios de alquiler urbano.
La dirigente también pidió explicaciones sobre la compra del ático que funciona como oficina de la presidenta de la Comunidad de Madrid, y consideró que la reacción pública de la presidenta revela la necesidad de aclaraciones ante la opinión pública.
En conjunto, Barbero plantea una doble exigencia: que la respuesta a la crisis en Ceuta sea técnica y rápida, y que la gestión política se someta a criterios de transparencia y respeto a los derechos. Para Sumar, el tiempo es un factor clave: sin soluciones inmediatas, la crisis seguirá convirtiéndose en un foco de tensión social y política.












