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España está pendiente de un posible giro en la **corriente en chorro polar** que podría cambiar el patrón meteorológico tras la primera ola de calor del verano; el movimiento de esa corriente determinará si las temperaturas bajan de forma generalizada y si llegan lluvias y tormentas localmente intensas en los próximos días. Lo que ocurra ahora tiene impacto directo sobre salud pública, agricultura y la movilidad en varias comunidades.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sitúa el origen del cambio en la entrada de una masa de aire de origen atlántico, más fresca, que avanzará desde el oeste. Ese empuje de aire frío debería contribuir a la disipación de las temperaturas extremas, aunque no uniformemente: algunas zonas notarán un descenso acusado, otras seguirán con calor puntual.
Qué cabe esperar en el corto plazo
En el noroeste peninsular se esperan nubes persistentes y episodios de lluvia que podrían ser localmente fuertes y acompañados de tormenta. Por la tarde la inestabilidad aumentará en el norte y en zonas de interior, donde la convección generará chubascos que, en puntos del Cantábrico y del alto Ebro, podrán venir con granizo.
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Canarias tendrá un patrón distinto: intervalos de nubes en las caras norte de las islas y tiempo más despejado en los litorales meridionales. Además, es posible la formación de brumas o bancos de niebla matinales en el Cantábrico y Galicia.
| Zona | Cambio principal | Riesgos y consecuencias |
|---|---|---|
| Galicia y Cantábrico | Entrada de flujo atlántico con nubes y precipitaciones | Chubascos fuertes, tormentas y posible granizo |
| Alto Ebro | Mayor inestabilidad por la tarde | Tormentas con aparato eléctrico y granizo puntual |
| Interior peninsular | Descenso notable de las máximas | Temperaturas más cercanas a la media, alivio del calor |
| Este, Ebro y Baleares | Persistencia de calor en áreas concretas | Máximas puntuales de 34–39 °C; noches tropicales |
| Canarias | Disparidad entre vertientes | Intervalos nubosos en el norte, tiempo seco en el sur |
En términos térmicos, se espera un **descenso de temperaturas** generalizado en la Península, que será especialmente acusado en el interior y en el Cantábrico; en el tercio oriental la bajada será menos marcada. No obstante, todavía se prevén valores elevados en el valle del Ebro, el este de la meseta sur y las zonas costeras mediterráneas, donde puntualmente se podrían alcanzar los 38–39 °C.
Las mínimas descenderán en buena parte del territorio, si bien en algunas áreas del tercio oriental el cambio será más leve. En varias zonas del centro-sur, el Ebro y litorales mediterráneos podrían registrarse **noches tropicales**, con temperaturas nocturnas que no bajan de 20 °C.
Viento y avisos
El régimen de vientos tenderá a ser moderado en general. Predominará el componente sudoeste en la fachada atlántica, el noroeste en la costa cantábrica y el sudeste en el tercio oriental, con brisas marinas marcadas en los litorales. En el Estrecho y el Alborán puede soplar poniente con intervalos de mayor intensidad, y en Canarias predominarán vientos del norte y este de carácter moderado.
No se descartan avisos por fenómenos adversos: AEMET mantiene la posibilidad de alertas por tormentas y chubascos en Galicia, litoral cantábrico y alto Ebro, y por temperaturas muy altas en el nordeste peninsular y Baleares.
Implicaciones prácticas: las precipitaciones intensas pueden provocar encharcamientos puntuales y daños por granizo en cultivos; la bajada térmica reduce el riesgo de golpe de calor, pero persisten focos de calor localizado. Es recomendable seguir las actualizaciones oficiales y planificar actividades al aire libre teniendo en cuenta la evolución de la inestabilidad.












