Simone Biles, la gimnasta que acumula 41 medallas en Juegos Olímpicos y Mundiales, ha contado en redes sociales que tres personas encapuchadas irrumpieron en su casa de Chicago y se llevaron su automóvil de alta gama; la noticia vuelve a poner en foco la seguridad de las figuras públicas. El vehículo —un Porsche GTS— fue más tarde recuperado, según confirmó la propia atleta en un vídeo publicado en TikTok.
La deportista, de 29 años, relató el episodio a sus más de cinco millones de seguidores y, poco después, compartió imágenes de la compra de otro coche de lujo, un Lamborghini Urus, en Houston. Aún no se conocen detalles oficiales sobre el momento exacto del robo ni si la policía ha detenido a algún sospechoso.
- Víctima: Simone Biles, siete veces campeona olímpica y referente de la gimnasia mundial.
- Incidente: tres intrusos enmascarados entraron en su domicilio en Chicago.
- Objeto sustraído: Porsche GTS de alta gama; según Biles, el vehículo fue recuperado.
- Reacción pública: anuncio y detalles compartidos por Biles en TikTok.
- Consecuencia personal: adquisición de un Lamborghini Urus; además, la pareja compró un dóberman tras el episodio.
- Situación judicial: sin confirmación pública sobre detenciones o investigaciones en curso.
Declaran esta semana ante la jueza el presidente de Ceuta y el exjefe de gabinete de la Delegación de Gobierno
Puerta del Príncipe de Aguado: la llevan en hombros por Sevilla cortando calles hasta el hotel
En el clip en TikTok la gimnasta contó con naturalidad parte de lo ocurrido y dijo que, por la sucesión de incidentes que vive, estaría bien un formato televisivo que documentara su día a día. Viviente con su marido, Jonathan Owens —jugador de la NFL—, Biles explicó que la intrusión fue uno de los motivos para reforzar las medidas de seguridad en su hogar y adoptar un perro de guardia.
Seguridad y figura pública
El asalto subraya un conflicto recurrente: la exposición mediática de celebridades aumenta su vulnerabilidad ante actos delictivos. En este caso, la combinación de residencia en una gran ciudad y la propiedad de bienes de alto valor elevan el interés público y, potencialmente, el riesgo.
Para los seguidores y la prensa, la recuperación del Porsche supone un alivio, pero quedan preguntas abiertas sobre cómo se produjo el robo, si existieron cámaras o testigos y qué medidas han tomado las autoridades locales. Biles misma ha prometido ofrecer más detalles en el futuro, por lo que es probable que surjan novedades en los próximos días.
Mientras tanto, la noticia tiene implicaciones concretas: pone de relieve la necesidad de protocolos de seguridad para deportistas y personajes públicos, y también muestra cómo las redes sociales sirven hoy como canal primario para anunciar sucesos personales que antes habría comunicado la prensa tradicional.
Seguiremos la evolución del caso y cualquier confirmación oficial sobre investigaciones o detenciones.











