Mostrar resumen Ocultar resumen
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha iniciado un plan de restauración en el Pinar del Pinto, en Hinojos (Huelva), para reducir el riesgo de incendios y recuperar la salud de una masa forestal crucial para el entorno de Doñana. La intervención, con un presupuesto de 1,46 millones de euros, se extiende en fases previstas hasta octubre de 2027 y busca aumentar la resiliencia del pinar frente a plagas y sequías.
Los trabajos combinan labores forestales y medidas de prevención para minimizar los daños ambientales mientras se actúa sobre las causas que degradan el monte público.
Qué incluye la intervención
Las actuaciones se han organizado en múltiples frentes para actuar de forma selectiva y planificada, con especial atención al menor impacto posible sobre la biodiversidad local.
Ceuta centra la solidaridad en la visita de Macron a España: Tratado de Amistad aún pendiente
Duelo y viaje marcan el regreso de Jacobo Bergareche con una historia de amistad

- Retirada de ejemplares afectados por insectos perforadores y árboles en avanzado estado de decaimiento.
- Reducción y gestión de la biomasa seca acumulada para disminuir el combustible disponible en caso de fuego.
- Desembosque, señalización del material y almacenamiento controlado de la madera extraída.
- Tratamientos selvícolas de mejora para favorecer una estructura de bosque más variada y resistente.
- Vigilancia preventiva durante los periodos de mayor riesgo de incendios.
Estas tareas se integran en el Marco de Actuaciones para Doñana, con seguimiento técnico desde la Oficina Técnica de Doñana y la CHG.
Visitas institucionales y prioridades técnicas
La comisionada del Ciclo del Agua y Restauración de Ecosistemas del MITECO, Laura Martín Murillo, y la presidenta de la CHG, Gloria Martín Valcárcel, han comprobado sobre el terreno el avance de los trabajos junto a técnicos del organismo de cuenca. Los responsables subrayaron que la actuación es preventiva y orientada a mitigar efectos ya visibles: plagas, pérdida de vigor y la menor disponibilidad de agua subterránea.
Según las autoridades, el objetivo no es solo retirar árboles muertos o enfermos, sino reconfigurar la masa forestal para que soporte mejor las condiciones climáticas futuras y reduzca la probabilidad de incendios de gran intensidad.
La intervención se ejecuta por fases y con criterios de menor perturbación posible en los hábitats de fauna y flora asociados al pinar.
Riesgos locales y consecuencias
La acumulación de restos secos y la presencia de insectos perforadores aumentan la probabilidad de incendios que, además de destruir masa forestal, amenazan bienes y actividades humanas en las cercanías del espacio protegido.

Para las comunidades y la gestión del agua la restauración tiene dos efectos directos: por un lado, reduce el combustible que alimenta los incendios; por otro, contribuye a mantener funciones ecológicas esenciales en un territorio donde la disponibilidad hídrica está menguando.
En términos de conservación, una masa más heterogénea y con menor densidad de árboles enfermos favorece la biodiversidad y la capacidad del bosque para recuperarse tras episodios extremos.
Plazo y seguimiento
El programa oficial se prolongará hasta octubre de 2027, con intervenciones periódicas y controles técnicos que evaluarán la eficacia de los tratamientos selvícolas. La CHG ha indicado que las labores incluyen cartelería y señalización ambiental para informar sobre las zonas de trabajo y minimizar el acceso durante las etapas más sensibles.
Si los resultados son positivos, el modelo aplicado en el Pinar del Pinto podría servir de referencia para otras masas forestales del entorno de Doñana afectadas por procesos similares.
En resumen, la actuación busca transformar un pinar debilitado por plagas y estrés hídrico en una masa más sana y menos vulnerable, un objetivo que tiene implicaciones directas para la prevención de incendios y la protección del valor ecológico de Doñana frente al calentamiento y la sequía.











