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El Levante ha hecho pública este sábado su protesta por los recientes cambios de horario de la jornada 24 de LaLiga, que dejan al equipo con menos tiempo de recuperación frente al Villarreal. El club sostiene que la modificación rompe la igualdad competitiva y exige mayor sensibilidad en la programación de partidos.
En su comunicado la entidad explica que, tras la última reprogramación, el encuentro del Levante quedó fijado para el domingo, mientras que el Villarreal —contrincante inicialmente previsto para el miércoles 18 de febrero— jugará el sábado anterior. Esa diferencia, según el club, significa que su plantilla contará con un día menos de descanso y menos margen para preparar el choque.
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El equipo valenciano considera que la decisión representa un trato desigual dentro del calendario y un obstáculo para competir en condiciones equivalentes. En su nota pública recuerda otros episodios que, a su juicio, muestran un patrón: partidos programados repetidamente en la franja de las 14:00 horas y la celebración del derbi ante el Valencia en viernes, fecha que impidió la participación de futbolistas llamados por sus selecciones.
No obstante, el Levante admite que sus protestas pasadas han tenido limitado impacto en las decisiones de la competición, pero sostiene que existe una obligación ética de denunciar lo que califica como una práctica perjudicial y reiterada.
Posibles efectos deportivos
Los responsables técnicos del club advierten sobre consecuencias concretas más allá de la queja formal. Menos tiempo de recuperación puede traducirse en:
- Mayor riesgo de lesiones por acumulación de fatiga.
- Dificultades para preparar tácticamente el partido y ajustar la alineación.
- Ventaja competitiva para el rival que llega con más descanso.
- Impacto en la logística del equipo y en la asistencia de aficionados y desplazamientos.
Esos efectos no solo influyen en el rendimiento inmediato sino también en la planificación a medio plazo del plantel, especialmente en temporadas con calendario apretado o convocatoria internacional de jugadores.
Contexto y siguientes pasos
El Levante reclama una revisión en la asignación de horarios con criterios más equitativos y solicita a los organizadores que valoren la carga acumulada de los equipos. Por ahora, el club se limita a la denuncia pública; no ha anunciado recursos ni medidas legales.
Hasta el momento no consta una respuesta oficial por parte de los responsables de la competición. El caso añade tensión a un calendario que varios equipos consideran cada vez más complejo, y plantea preguntas sobre cómo se ponderan intereses deportivos, televisivos y logísticos a la hora de fijar fechas y horas.
La polémica adquiere relevancia inmediata porque afecta la preparación de un partido concreto —y podría influir en la clasificación—, pero también abre el debate sobre la equidad en la gestión del calendario en LaLiga.












