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Isabelle Huppert ofrecerá por primera vez en España un monólogo que reinterpreta un clásico del teatro francés: Bérénice, dirigido por el italiano Romeo Castellucci y programado en los Teatros del Canal los días 10, 11 y 12 de abril. La propuesta atrae atención porque transforma la tragedia de Jean Racine en una experiencia contemporánea centrada en la voz y la presencia única de una actriz consagrada.
Una revisión íntima del conflicto clásico
En esta versión, el texto de Racine no se recrea como un drama coral, sino que se concentra en una sola intérprete. Huppert encarna a Bérénice como un foco absoluto sobre el escenario, mientras la puesta pregunta por los límites entre la razón y la pasión, la autenticidad del afecto y sus renuncias.
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Castellucci, conocido por su teatro visual y sensorial, busca que la obra funcione como una pieza contemporánea: menos narrativa tradicional y más investigación sobre la palabra, la sonoridad y la presencia física.
Del siglo I a.C. a una sala de Madrid
La historia original sitúa la acción en la Roma de 79 d. C., cuando el emperador Tito, tras sus campañas, se enfrenta al dilema de casarse con la princesa Berenice o plegarse a la presión política que le exige renunciar a ese vínculo. Ese choque entre poder público y deseo privado es el eje que Castellucci explora desde una óptica moderna.
Lejos de reproducir la escena histórica tal cual, la producción subraya la tensión emocional mediante recursos contemporáneos: iluminación, tratamiento de la voz y un diseño de vestuario que rompe con lo convencional.
La pieza integra además a intérpretes españoles en un montaje que incluye la presencia de Cheikh Kébé y Giovanni Armando Romano, junto a un grupo de doce artistas locales que completan la puesta en escena.
Técnica y estética: voz, procesado y moda experimental
Uno de los rasgos más singulares es el papel de la voz como material sonoro. Gran parte de la atmósfera auditiva proviene del timbre y los matices de la propia Huppert, alterados y trabajados electrónicamente por el artista sonoro Scott Gibbons. Esa manipulación convierte la voz en un paisaje que acompaña la actuación y redefine la noción de «banda sonora» teatral.
El vestuario corre por cuenta de la diseñadora neerlandesa Iris van Herpen, cuyo lenguaje estético —vinculado a la experimentación y la tecnología aplicada a la moda— aporta una capa visual que pretende dialogar con la tensión escénica más que ilustrar una época.
- Fechas: 10, 11 y 12 de abril.
- Espacio: Teatros del Canal, Madrid.
- Protagonista: Isabelle Huppert.
- Dirección: Romeo Castellucci.
- Diseño sonoro: Scott Gibbons (procesado de la voz).
- Vestuario: Iris van Herpen.
- Reparto adicional: Cheikh Kébé, Giovanni Armando Romano y doce intérpretes españoles.
Para la escena cultural madrileña se trata de un acontecimiento relevante: enfrenta a un público contemporáneo con una tragedia clásica mediante procedimientos experimentales, y reúne a creadores internacionales de alto perfil. La apuesta es tanto estética como conceptual: provocar que la audiencia reconsidere cómo se nos narra el amor frente al deber.
Más allá del brillo de nombres como Huppert o Van Herpen, la propuesta invita a pensar en el teatro como espacio donde la tecnología de sonido y la performance vocal pueden renovar textos centenarios sin traicionarlos, sino reinterpretándolos desde las posibilidades del presente.












