El campeón ligero de PFL Mena, Salah Eddine Hamli, regresará al octágono el próximo 8 de mayo con la oportunidad de hacer historia: convertirse en el primer peleador en lograr la doble corona en esa franquicia. Tras su triunfo en diciembre y una racha de finales por sumisión, Hamli afirma estar listo para defender el título ante Ylies Djiroun (24-9) y ampliar su impacto en el panorama de las MMA en España.
Hamli, conocido en el circuito como «Supersalah», aterrizó en la escena internacional el pasado año y se coronó tras terminar todas sus peleas por sumisión. Desde entonces ha mantenido una rutina intensa en el Climent Club de Alicante y se muestra ambicioso: no solo quiere conservar el cinturón, sino repetir el logro que aún nadie ha logrado en PFL Mena.
En conversación con este medio, el campeón explicó que los meses posteriores al título le han servido para corregir detalles técnicos y explorar nuevos recursos de pelea. Explica que cuando no tiene una cita próxima suele “invertir” el tiempo en mejorar aspectos específicos, algo que considera clave para su progresión.
El fuego de Soneja no ha avanzado mucho por las condiciones meteorológicas, dice Llorca
Arqueólogos en el sureste de México exhiben ciudades mayas con cientos de tesoros precolombinos
Sobre su rival del 8 de mayo, Hamli valora la experiencia de Djiroun y sus virtudes: zurdo, con boxeo sólido y con una guardia de tierra que incluye varias finalizaciones por guillotina. El español espera un combate táctico en el que su rival tratará de mantener la pelea en pie para neutralizar sus intentos de derribo, mientras que él deberá gestionar el riesgo de ser sorprendido en el suelo.
- Fecha: 8 de mayo.
- Peleador: Salah Eddine Hamli (récord 11-0).
- Rival: Ylies Djiroun (24-9).
- Estaca: intento de revalidar el cinturón y lograr la primera doble corona de PFL Mena.
- Riesgos claves: la guillotina de Djiroun y su experiencia frente a rivales de alto nivel.
Hamli reconoce que la inestabilidad geopolítica, que motivó cambios en el cartel, añadió incomodidad a su preparación: “la incertidumbre fue lo más duro”, detalló al referirse a las variaciones de contrincante y al retraso en certificar sede y fecha. Aun así, asegura que la pelea está confirmada y que todo apunta a que será uno de los combates principales de la velada.
En cuanto a la presión de ser “el hombre a batir”, el campeón prefirió verlo como una ventaja. Asegura sentirse más confiado que presionado y considera que el rival afronta mayor tensión al iniciar el torneo frente al monarca vigente. “Ser campeón implica otras responsabilidades, pero también te da tranquilidad”, comentó.
Mirando más allá de este duelo, Hamli expuso las negociaciones y planes con la promotora: su contrato incluye la participación en el torneo de 2026, aunque desea pelear ante el público español siempre que sea posible. Reiteró que, tras cumplir con sus compromisos, evaluará ofertas y buscará “pelear con los mejores” en las condiciones que más le beneficien.
Ambiciones mayores no faltan: el alicantino mencionó que no le asusta la idea de medir fuerzas con figuras de su categoría como Usman Nurmagomedov o Paul Hughes, y defendió que el progreso debe ser gradual pero sin alargar excesivamente el ascenso, para no perder la oportunidad de medirse a los mejores.
La repercusión de su triunfo también se hizo sentir fuera del octágono. Hamli relató con emoción su regreso a Marruecos tras diez años sin visitar el país, donde recibió a su familia y mostró el cinturón. Para él, ese viaje reafirmó sus raíces y el valor simbólico del logro.
Sobre el creciente calendario de eventos en España —con PFL celebrando funciones y otras promotoras mostrando interés—, el campeón celebró la visibilidad que esto da a la escena local. A pesar de no haber podido asistir a la última cita de PFL España por motivos personales, valoró el impacto que tienen estos espectáculos para atraer más promotores internacionales y oportunidades para los peleadores españoles.
Qué conviene observar de cerca el 8 de mayo:
- Si Hamli impone su ritmo de derribos o si Djiroun consigue mantener la pelea en pie y explotar su striking.
- La gestión del suelo: la capacidad de Hamli para evitar la noche de guillotinas del rival.
- El componente mental: cómo influye la etiqueta de campeón sobre la dinámica del combate.
La cita será, además de un enfrentamiento por un cinturón, una prueba de consolidación para Salah Eddine como figura del deporte en España. Si logra la doble corona, no solo ampliará su palmarés: reforzará la narrativa del crecimiento de las MMA españolas en el mapa internacional y aumentará las expectativas sobre futuras apuestas de la promotora en la región.












