Mostrar resumen Ocultar resumen
Argentina ganó 3-0 en su último amistoso antes del debut mundialista del martes contra Argelia, una victoria que refuerza la sensación de equipo consolidado y deja pistas sobre las alternativas tácticas de Lionel Scaloni. Más allá del resultado, el partido mostró actuaciones sobresalientes de jugadores que buscan lugar y confirmó que Lionel Messi sigue siendo determinante incluso entrando desde el banco.
Señales claras a días del Mundial
El equipo de Scaloni jugó con varias ausencias por lesión —entre ellas los porteros y algunos titulares habituales— y puso en cancha una idea distinta: un sistema aproximado a un 1-4-4-2 con futbolistas menos habituales asumiendo roles importantes.
En los primeros minutos quedó claro que la intensidad no había desaparecido: la conexión por banda izquierda y la presencia en el mediocampo permitieron a Argentina generar peligro con fluidez.
Fuerzas Armadas: calendario del desfile del sábado y actos del domingo en Vigo (DIFAS 2026)
Expertos: la inteligencia artificial revoluciona el sonido y el criterio humano sigue clave
Facundo Barco abrió el marcador temprano y se erigió como una de las notas positivas; a su lado, Exequiel Palacios mostró seguridad como contenedor. Otros jugadores probaron argumentos para pelear un puesto en la lista final.
- Formación inicial: apuesta por combinación entre juventud y experiencia en el centro del campo.
- Goleadores: Barco (temprano), Messi (de penal) y Almada en el tramo final.
- Ausencias: Emiliano “Dibu” Martínez, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico y Julián Álvarez —todos por lesión—.
- Ambiente: más de 85.000 espectadores presenciaron el partido, con gran expectación por la entrada de Messi.
Poco antes del descanso y a la vuelta del vestuario, Mac Allister y Lautaro Martínez estuvieron cerca de convertir tras remates que se estrellaron en el poste, síntoma de las alternativas ofensivas que maneja Scaloni.
Messi, el factor decisivo
El capitán ingresó en el minuto 68 y, en su primera intervención directa, asistió a Lautaro en una jugada que derivó en penal a favor del delantero. Messi transformó la pena máxima y sumó su gol número 117 con la Selección, en su partido 199, una cifra que refuerza su condición de referente absoluto.
Además, con ese tanto superó un récord histórico de longevidad goleadora en la selección argentina, lo que añade matices al debate sobre su rol en el sexto mundial que disputará.
Ya en el tramo final, un contragolpe conducido por Messi terminó en el gol de Tomás Almada, tras una asistencia previa de Rodrigo De Paul, para sentenciar el 3-0.
Implicaciones y lectura técnica
El partido aportó varios elementos útiles para el cuerpo técnico:
- Confirmó que hay recambios competitivos en el plantel, tanto en mediocampo como en ataque.
- Dejó a Giuliano Simeone en posición de aspirar a más minutos o incluso a la titularidad según el plan táctico.
- Reforzó la idea de que Argentina no depende exclusivamente de sus titulares habituales: hay piezas con rendimiento inmediato.
En definitiva, el amistoso funcionó como ensayo general: mantuvo la competitividad, permitió experimentar variantes y dejó a Messi en un papel de factor determinante, listo para el primer partido del Mundial. La acumulación de minutos y la respuesta del plantel ante ausencias serán variables a seguir en los próximos entrenamientos y en el choque contra Argelia.












