El Niño 2026-2027 podría ser histórico con alza de 2,5°C, alertan AEMET y meteorólogos

Mostrar resumen Ocultar resumen

Los servicios meteorológicos sitúan en el centro de la atención un posible El Niño 2026-2027 de gran magnitud que podría elevar la temperatura del Pacífico por encima de los niveles habituales. La probabilidad de un calentamiento extremo —con estimaciones que rozan o superan los 2,5 °C— obliga a revisar previsiones y evaluar riesgos inmediatos para España y el hemisferio norte.

Qué muestran las últimas proyecciones

Actualizaciones recientes de centros internacionales de predicción, recopiladas en conjuntos de modelos, han aumentado la confianza en una intensificación notable del fenómeno ENSO hacia finales de 2026 y comienzos de 2027.

Los pronósticos dinámicos, considerados más fiables a medio plazo, elevan el promedio del conjunto respecto a las simulaciones de meses anteriores. En la última ronda de cálculos el pico medio señalado por varios modelos supera con claridad los valores que se veían en primavera.

Un dato relevante: algunas ejecuciones del principal modelo europeo apuntan a que más de la mitad de sus miembros podrían registrar anomalías superiores a 2,5 °C en verano, lo que empujaría el promedio global hacia valores inéditos en las series instrumentales recientes.

Implicaciones inmediatas para España

Que El Niño alcance una intensidad inusual no significa un resultado único ni idéntico en todas las regiones; sin embargo, sí cambia las probabilidades de determinados eventos meteorológicos.

  • Aumento de la probabilidad de olas de calor más intensas y frecuentes en buena parte de Europa occidental.
  • Mayor riesgo de lluvias torrenciales y tormentas localmente intensas en sectores del Mediterráneo y el norte de África.
  • Escenarios de precipitación reducida prolongada en zonas del sur peninsular, que incrementan la vulnerabilidad hidrológica y agrícola.
  • Elevación de temperaturas del mar que puede favorecer la persistencia de fenómenos convectivos y alterar ecosistemas marinos.

Para sectores como la agricultura, la gestión del agua y la prevención de incendios, estas tendencias representan una ventana de planificación y anticipación.

Limitaciones y margen de incertidumbre

No todos los modelos coinciden en la magnitud final ni en el calendario exacto del pico térmico. La capacidad predictiva suele recuperarse tras el llamado «periodo de baja predictibilidad» (primavera), pero las proyecciones a meses vista todavía conservan margen de error.

Además, la traducción de una anomalía del Pacífico a impactos locales depende de la interacción con otros patrones climáticos, por lo que los efectos concretos en temperatura y precipitación variarán según la región y la época.

Qué conviene vigilar en las próximas semanas

La evolución de las siguientes variables será clave para confirmar el escenario más extremo:

  • Trayectoria de las anomalías de temperatura en el Pacífico central y oriental.
  • Consistencia entre corridas sucesivas de los modelos dinámicos más relevantes.
  • Señales en patrones atmosféricos teleconectados (como la circulación zonal) que modulan las condiciones en Europa.

En resumen, los pronósticos actuales elevan la posibilidad de un El Niño excepcional en 2026-2027. Aunque persisten incertidumbres, la novedad radica en la intensidad que sugieren los ensayos de los modelos y en las consecuencias probabilísticas para tiempo extremo. Mantener una vigilancia continua y trasladar esta información a los responsables de planificación será esencial en los próximos meses.

Da tu opinión

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada



devalverde.es es un medio independiente. Apóyanos añadiéndonos a tus favoritos de Google News:

Publicar un comentario

Publicar un comentario