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España entra en lo que ya describen los servicios meteorológicos como la cuarta ola de calor del verano, con temperaturas que empezarán a dispararse desde hoy y efectos directos sobre la salud pública, el riesgo de incendios y el descanso nocturno. El aviso es claro: en los próximos días habrá que seguir con atención los boletines de la AEMET para adaptarse a una situación que puede complicarse rápidamente.
Cómo se perfila la semana
Los modelos muestran el retroceso de una masa de aire más fresco y la consolidación de una amplia dorsal anticiclónica que favorece la estabilidad y el ascenso térmico. Con los vientos debilitados y la entrada de aire cálido de origen norteafricano, las temperaturas subirán de forma sostenida en buena parte de la península.
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Además del calor, se espera la presencia de calima en numerosas provincias y la posible mezcla de partículas procedentes de incendios activos, lo que puede reducir la calidad del aire. La AEMET no contempla precipitaciones generalizadas: solo se prevén lluvias dispersas en el litoral cantábrico y en zonas montañosas del norte y este hacia el final de la semana.
Impactos previsibles
- Picos térmicos: se pronostican máximas que en algunas zonas pueden superar los 40–41 °C.
- Noches tropicales: numerosas capitales registrarán mínimas elevadas, dificultando la recuperación nocturna.
- Mayor riesgo de incendios: la combinación de calor y sequía intensifica la posibilidad y propagación de fuegos forestales.
- Calidad del aire: calima y humo de incendios pueden agravar problemas respiratorios en grupos vulnerables.
- Distribución temporal: ascenso marcado hasta mediados de semana con un posible alivio térmico hacia el final de la misma, aunque no homogéneo.
Áreas y capitales con mayor probabilidad de calor extremo
Las proyecciones sitúan a amplias zonas del interior sur y suroeste entre las más afectadas. Entre las capitales que podrían alcanzar o rondar los 40 °C aparecen Ourense, Zaragoza, Toledo, Ciudad Real, Jaén, Granada, Sevilla, Córdoba, Badajoz y Cáceres. También se esperan mínimas muy altas en ciudades como Almería y Cádiz, donde los termómetros apenas descenderán por la noche.
Lo que dicen los meteorólogos
Según meteorólogos que siguen la evolución, el alivio registrado durante el fin de semana ha sido temporal y el entorno sin vientos destacados facilitará un nuevo calentamiento. La situación será especialmente delicada en áreas con vegetación seca y en aquellas afecciones urbanas donde las noches cálidas se suman al golpe de calor diurno.
Un frente débil podría introducir algo de inestabilidad en el norte hacia mitad/final de semana, aunque su alcance será limitado y no se espera que cambie de manera significativa la ola de calor en el resto del país.
Consecuencias prácticas para la población
El aumento térmico tiene efectos directos: mayor demanda energética, posible estrés térmico en trabajos al aire libre y empeoramiento de la calidad del sueño en noches con mínimas elevadas. Para los servicios de emergencia, la prioridad será vigilar puntos vulnerables ante la posibilidad de fuegos en un contexto de sequía.
En las próximas 48–72 horas conviene mantener atención a los avisos oficiales, ya que la intensidad y el alcance de la ola podrían reajustarse con nuevas lecturas de los modelos.












