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En las costas de Devon y Cornualles una especie marina se ha convertido en protagonista inesperado: el pulpo. Su presencia masiva altera pesquerías tradicionales y, al mismo tiempo, está dejando ingresos récord que mantienen en vilo a comunidades costeras y a científicos por igual.
Durante las dos últimas temporadas, ejemplares del Octopus vulgaris han aparecido con fuerza donde antes eran raros, y las cifras registradas en los primeros seis meses de 2026 confirman un cambio notable: más de 3.000 toneladas capturadas en el suroeste inglés.
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Un desembarco que sorprende a los puertos
En lonjas como la de Brixham, una jornada llegó a concentrar hasta 103 toneladas de pulpo descargadas, una cantidad inusual que se tradujo en una subasta superior a 500.000 libras (cerca de 585.000 euros). Para muchos pescadores es una oportunidad económica inédita.

Pero la llegada del pulpo también ha transformado redes y trampas: lo que antes retornaba lleno de bogavantes y cigalas aparece ahora dominado por conchas vacías y pulpos brillantes que se alimentan del marisco local.
Impactos en las pesquerías y la alimentación marina
Los investigadores advierten que cada pulpo consume una porción diaria notable: alrededor del 8% de su propio peso en marisco, lo que ha provocado descensos drásticos en capturas tradicionales. Algunas pesquerías han registrado caídas de hasta el 90%, y en días buenos la merma puede situarse en torno al 70%.

- Producción (primer semestre 2026): más de 3.000 toneladas de pulpo.
- Récord diario en Brixham: 103 toneladas descargadas.
- Valor de subasta (día récord): >500.000 libras.
- Consumo diario por individuo: ≈8% de su peso en marisco.
- Reducción de algunas pesquerías: hasta 90% en capturas.
- Recuperación estimada si los pulpos desaparecen: entre 8 y 10 años para volver a los niveles previos de crustáceos.
Para los armadores la lectura es ambivalente: ingresos inmediatos gracias al mercado exportador —con demanda especialmente fuerte desde países como España—, pero pérdidas de stock de especies tradicionales que sustentaban la pesca local.
¿Se quedará? Señales de persistencia
La Marine Biological Association ha muestreado fondos cerca de Devon y Cornualles y ha encontrado no solo adultos, sino también juveniles. Ese hallazgo sugiere que la especie no está pasando por la zona de paso, sino reproduciéndose y asentándose.
Además, las condiciones ambientales han cambiado lo suficiente como para reducir las altas tasas de mortalidad que antes limitaban la viabilidad del pulpo en estas aguas frías, según los científicos que siguen la evolución.
Si esta tendencia se confirma, el fenómeno no sería temporal: alteraría la composición del fondo marino y la economía pesquera regional durante años, con efectos tanto ecológicos como comerciales.
Lo que está en juego para las comunidades
En el corto plazo, la llegada masiva de pulpo representa una fuente adicional de ingresos y una nueva oportunidad de exportación. Pero a medio plazo plantea preguntas difíciles: ¿cómo equilibrar la explotación de este recurso con la recuperación de especies como cigalas o langostas? ¿Qué medidas de gestión serán necesarias para evitar colapsos locales?
Los expertos alertan sobre la dependencia rápida de un recurso emergente; si la población de pulpos fluctúa o disminuye súbitamente, la recuperación de las pesquerías tradicionales podría tardar entre 8 y 10 años, un horizonte que los caladeros y las comunidades costeras no pueden ignorar.
La presencia del pulpo en el suroeste inglés es por ahora una mezcla de oportunidad económica y desafío ecológico: una historia que seguirá marcando la agenda local y que conviene seguir de cerca por sus implicaciones en el abastecimiento de marisco y el empleo pesquero.












