Presenté los “típos”, disfraces, vestirse “de bobo” le llamábamos cuando pequeños. Hoy dentro del mismo desfile del carnaval de 1988, les presento “la comparsa”, “murga” es más de Valverde. Dentro de lo poco que me gusta el carnaval profesional, la comparsa es el grupo que menos me agrada. Me recuerda a aquellos que se ponían en la calle Arriba, a la puerta la Plaza de abastos cantando coplillas de desgracias de niños infelices.
La comparsa hace, en su letrilla; una crítica al zapatero-empresario y una reivindicación al reconocimiento del papel de la mujer valverdeña (trabajadora por excelencia) , en particular a la aparadora que comparto. He leído en diversos medios sobre el compromiso adquirido por el Ayuntamiento de Valverde con sus ciudadanos para erigir un monumento a la aparadora, es por ello que aprovecho la ocasión para sumarme a la petición de que ese compromiso se cumpla y se levante ese monumento en el mejor sitio de Valverde.
Saludos.
Doria







