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Amor y poesía cada día, Vísperas de feria Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
Wednesday, 08 de July de 2009

 Amor y poesía cada día, “Vísperas de feria”

 

Por Ana Marin de Sardi 1956

 

Hoy os presentamos un poema escrito por Ana Marin de Sardi allá por 1956 para mandárselo a su hijo que estaba haciendo el servicio militar en Ceuta.

 

Aunque hace 53 años que fue escrito, creemos que es vigente dado que retrata perfectamente los prolegómenos  y vivencias de nuestra feria de agosto.

 

 

VISPERAS DE FERIA

         Dedicado por su autora a un soldado en Ceuta 

 

 

Ya está la Feria en la mano
y la buenaza la gente,
se dispone a celebrarla
en Plaza y Valle la Fuente.
¿Qué tendrá para nosotros
esta Feria de Valverde?
porque llegando estos días
no se vive ni se duerme.
Las jaurías de chiquillos
desparramá por las puertas,
castigando y dando lata
no dejan dormir la siesta.
Y los cacharros que meten
infernal algarabía,
con gramolas en función
a todas horas…..”Armonía”.
Por eso miente el que diga
y el lo repita miente,
que no le gustan los fuegos,
la música y los cohetes.
La Feria la sienten todos,
los más, ansiando que llegue,
que falte el sol en el cielo,
pero la Feria se quede.
Añorándola estará
alguno en lejana tierra
“que le envíen su Revista
siquiera para leerla”.
Y los del campo se vienen,
para “juntar” fue la siega,
y en la Feria vaciar
la antes repleta cartera.
Y vienen nuestros paisanos
que hace años viven fuera,
a dar la vuelta esos días
porque Valverde está en fiestas.
Acuden los forasteros,
y en la playa se lamentan
que no se bañan a gusto
pensando que aquí es la Feria.
Yen las casas estos días
también anuncian la Feria
todos los chismes por medio,
los cubos, las escaleras.
Hay que encaramarse alto
aunque se rompa una pierna,
que no quede sin limpiar
nada, por dentro ni fuera.
Abajo las telarañas,
metales que abrillantar,
y para que nada falte
bajeras almidonás.
Y ante esta revolución
casera, desagradable,
los maridos protestando
cogen la puerta la calle.
No busques un operario
ni mujer para faenas,
todos contestan a una
“hasta que pase la Feria”.
Criada no encontrarás
y se te va la que queda,
ni mujer para faenas
todos contestan a una:
“hasta que pase la Feria”.
Criada no encontrarás
y se te va la que queda,
costureras y modistas
andan en prisas eléctricas
A nadie le falta el traje
y los detalles……omito
que saben ganarlo bien
“pa” salir como “palmitos”.
En las casas con las madres
los hijos ajustan cuentas,
yo ni un cuarto, allá tu padre
contigo se las entienda,
y al final compadecida
acaba soltando tela.
Hasta las amas de casa
acariciando esos días….
deciden comer fiambre
y la “tajá” de sandía.
Guerra en Feria a la cocina
¿quién dijo guisotear
con una Feria en la calle
convidando a disfrutar?.
Al Real por la mañana
con flores y faralaes,
y al regreso en la Caseta
se tomará “lo que cae”.
Por la tarde que serán
variados los festejos,
asistir a la corrida
de toros ó de….borregos.
Para los aficionados
habrá pelota y “penqueo”,
al atardecer rebosan
de público los paseos.
Mas nada como la noche
de luces y fandangueos,
las casetas florecientes,
los cines en su apogeo.
Pasará el muchacherío
los mayores y las viejas,
nadie se quedará en casa
esas noches veraniegas.
Pensar en dormir aburre,
son noches de trasnocheo
amanecer en la Feria
viendo salir el lucero.
Y tras la noche otro día,
así se nos va el dinero
eso sí, la Feria sabe
tragarse todos los sueldos,
las pagas y los jornales
dejándonos el recuerdo…..
porque se nos y no hay más
si no metemos el cuello.
Pero vamos a esta Feria
que se alcanza con la mano
que la del año que viene
nadie podrá asegurarnos.
A .M. D-S.
AGOSTO 1.956

 

 

 

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