| Daniel Romero Álvarez Fandango |
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| Escrito por Juan Duque | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Saturday, 17 de November de 2007 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Daniel Romero Álvarez, interpreta fandango en la película "Amanece que no es poco" de José Luis Cuerda
Gracias a Fernando Arroyo por la pista La pista nos la facilitó Fernado Arroyo el el blog: "Verba Volant" de Andrés Marín, en el comentario que hace en el artículo "Vecinos de Villar del Rio". Reproducimos su comentario, la ficha de la película y lo que aparece sobre ella en la wikipedia. "Berlanga pertenece a esa generación de directores que jamás se acomodaron al Regimen de Franco. Otros hicieron un cine cómodo, fácil, con el que se llenaban las salas de España, y recaudaban dinero. Puro comercio, del que pocas películas sobresalieron como obras artísticas. Berlanga, Buñuel, Bardem; primero, Saura, con Querejeta como impulsor; después, supieron hacer cine que entretuvo y protestó a la vez. Y además tuvieron reconocimiento internacional. Wikipedia Amanece, que no es poco es una película española dirigida por José Luis Cuerda en 1988. Se trata de una película coral de humor absurdo, con un guión surrealista repleto de situaciones entre lo naif y lo grotesco. Su especial realización la ha convertido en película de culto tanto en algunos círculos de cinéfilos, como entre fans específicos de este film, que llegan a recitar de memoria párrafos enteros. Algunos de ellos han pasado al acervo popular "Alcalde, que todos somos contingentes, pero tú eres necesario", "Pues es una pena que me pregunten a mí, porque yo soy un hombre muy primario.... A mí todo lo que no sea follar... ¡con putas, eso sí!", o cuando Luis Ciges, padre de Antonio Resines, comparten cama y diálogo: — Tú me respetarás, ¿no hijo? — ¡Hombre padre!. Que usted es mi padre… — Ya lo sé hijo, pero un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama". También es famosa la escena en que el médico (Paco Cambres) le explica al hijo de un paciente: — ¡Se te está muriendo divinamente, te lo juro! Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo. Puedes estar orgulloso, ¡de verdad!, de los años que llevo de médico nunca había visto a nadie morirse tan bien como se está muriendo tu padre. Qué irse, qué apagarse, con qué parsimonia. Estoy disfrutando que no te lo puedes ni imaginar... — ¿Y él sufre? — Por fuerza, seguro que sí, ¿no ves que se le está yendo la vida? Por supuesto cuando el aguacil anuncia "Se hace saber, por orden del señor alcalde, que dios es uno y trino". Los campesinos van a trabajar al bancal cantando madrigales castellanos del Renacimiento, bancales en los que, qué mala suerte, te puede salir un hombre, la peor de las malas hierbas, pero estos hombres, si se dan al sexo con desmesura antes de haber salido del bancal, se agostan; antes de ir a trabajar, los borrachines del pueblo tienen que cumplir como tal, por lo que guardan ordenada cola para entrar a la taberna, donde una soprano les canta arias de Haendel y donde el camarero les sirve hasta que se empiezan a tambalear; donde un inmigrante argentino que es escritor acaba siempre escribiendo novelas famosas, pero lo que no le perdonan en el pueblo es que la ultima sea una de Faulkner, "con la devoción que hay en este pueblo por Faulkner ", como le recalca el guardia civil; donde los hijos del adulterio obran en diez minutos, seguramente por causa del placer sexual proporcionado -a la señora del médico-; donde se practica flash-back en la plaza del pueblo por mandato municipal; donde hay elecciones para elegir quien va a ser el tonto del pueblo, la adultera, la bollera, la puta (que se ofrece voluntaria por que en el corriente ejercicio le ha ido muy bien y no le importa repetir en el cargo, después de que la señora del alcalde remarque que las esposas de los guardias civiles quedan exentas de presentarse a putas...); donde el párroco del pueblo realiza un "alzamiento de hostia" que nadie se quiere perder en el pueblo; donde las madres reciben a los niños cada día a la vuelta del colegio -a donde acuden en trajes regionales- como si hiciera años que no los ven o se hubieran ido a la guerra "Ángel mío, Paloma blanca, carne de mis carnes"; donde los exiliados de la política unos días montan en bicicleta y otros huelen a lomo de ángel... Fue grabada en las localidades albaceteñas de Molinicos, Ayna, Liétor y Férez, entre otras localidades de la Sierra del Segura, y en cuya idiosincrasia popular se basa su línea argumental. Varios de sus habitantes tuvieron la oportunidad de aparecer en la película como extras. FICHA PELICULA
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