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Manuel González Mora. El cantor de Tus Glorias Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
Monday, 03 de September de 2012

 Manuel González Mora

 

El cantor de Tus Glorias

 

Manuel González Mora, el desaparecido poeta valverdeño fue el más prolifero cantando a la Virgen del Reposo.

 

Extraídos  del libro "Antología de Manuel González Mora” de José Antonio Romero Domínguez, que esperemos pronto vea la luz,  os traemos dos poemas de este genial autor que firmo muchos de los que la Hermandad de la Patrona publica en la contraportada de su programa de festejos.

 

 

 

Sirvan estos como homenaje a tan insigne valverdeño:

 

 

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL REPOSO

 

Por los lejanos mares de mi vida
navegando perdí vela y timón
y naufragó mi pobre corazón
en una soledad honda y perdida.

 

Abandonado cual gaviota herida
y a dura roca de silencio asido
me acordé de la fe que había perdido
y sentí mi esperanza renacida.

 

Si Tu eres, Madre, "el faro que nos guía"
hacia un puerto seguro de bonanza
en este bravo mar de cada día.
 

Si eres Reposo, calma y armonía
y eres rayo de luz de la esperanza,
sálvame del naufragio, Madre mía.
 
 
              Manuel González Mora
 

 

 

 

UN AÑO MÁS  

 
Un año más, Madre mía,
ante tu trono glorioso
el corazón venturoso
te reza y canta a porfía.
Y un año más, Madre mía
te acogen las barriadas
con sus esquinas doradas,
y en las casas jubilosas
se abren puertas amorosas
por la Reina más amada.
 
Por la humilde callejuela
qué gitana vas, Reposo
con tu Churumbel hermoso
en tu "paso" de canela.
Ay, Señora, qué duquelas,
que estas pobres letras mías
se arrancan por bulerías
y pierden ritmo y compás,
y es que otro salero igual
no lo ví en Andalucía.
 
     Quien no te llama gitana
en la noche esplendorosa:
tu cara es de miel y rosa
y tu gracia soberana.
Y quien no le canta nanas
al Niño-Dios. Qué salero.
Está descalzo y encuero,
y fuegos artificiales
lo cubrieron de pañales
tejidos de reverberos.
 
Madre hermosa y aclamada,
que a la hora del regreso
te despide con un beso
Valverde de madrugada.
Oh, devoción renovada
cada noche y cada día
con miles de Ave Marías
que se elevan presurosas
mientras Valverde reposa
en tu Nombre, Madre mía.
 
MANUEL GONZÁLEZ MORA

 

 
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