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Resumen taurino Imprimir E-Mail
Escrito por Domingo Parreño   
Tuesday, 21 de August de 2007

FERIA CON MÁS PENA QUE GLORIA

Domingo Parreño Rodríguez 

Poco ha sido lo que se ha visto en el coso de la antigua calle carpinteros en la edición 2007 de la feria taurina de Valverde del Camino. Claro está que tampoco se podía prever mucho más, teniendo en cuenta los carteles que se presentaron el 3 de agosto con la ausencia de la empresa organizadora del ciclo taurino valverdeño.            

La  poca calidad de los festejos organizados influyó en que los dos primeros días, el aforo de la plaza no registrara ni media entrada aunque, eso si, el festejo de Cuadri volvió a llenar la plaza absolutamente con un cartel de verdadero lujo.


DÍA 16:

 

FERNÁNDEZ PINEDA RESALTA EN UNA TERNA DESGANADA 

El primero de los días fue el presagio de lo que iba a predominar en la feria de 2007, el aburrimiento en los tendidos y la desgana en el ruedo. La corrida que se anunciaba con ganado de Asunçao Vaz, al final se llevó a cabo con toros de los Hermanos Santacruz, que resultaron faltos de fuerzas en general y con poco trapío resaltando segundo, tercero, y cuarto.

La terna anunciada, salvo Fernández Pineda, no supo ni quiso saber nada con los toros. Pedrito de Portugal volvía a Valverde después del año 2000 en que toreó la corrida de Cuadri junto a “El Tato” y “El Fandi”. Es sin duda el ejemplo más claro de que el toro pone a cada uno en su sitio, de estar en la corrida principal de la feria a la corrida de relleno del ciclo.

El primero de la tarde fue un toro manso que por su condición poco pudo hacer el portugués que lo despachó pronto, después de que Curro Trillo fuera ovacionado por los dos pares que le puso. El toro fue pitado en el arrastre. En el segundo de su lote la cosa empezó de otra forma, Pedrito lo saludó con el capote de forma muy vibrante recordando sus buenos tiempos y dejando muy buenas verónicas para ir sacando el toro hacia el centro del ruedo. El toro, que fue noble no permitió el lucimiento porque le castigaron mucho en el caballo lo que provocó que el de Santacruz se quedara muy parado en la franela de Pedrito de Portugal y lo mató una buena estocada. Dio una vuelta al ruedo.

El sevillano Juan Manuel Benítez, dejó algunos destellos al natural cuando el miedo que tenía le dejó, pues le tocó un toro que por el pitón izquierdo tenía más que lo que el torero le sacó que no fue sino muletazos y muletazos sueltos sin estar acoplado en ningún momento.

Antonio Fernández Pineda fue el claro triunfador de la tarde porque entre otras cosas fue el que más puso de su parte para sobresalir en la primera de abono, de hecho si hubiera acertado con los aceros hubiera cortado algún trofeo ya en el tercero, pero no fue así y el buen hacer del sevillano en la muleta, al haber cuidado al toro en el caballo, se esfumó, por lo que recibió una ovación desde el tercio. El sexto de la tarde, segundo de su lote tuvo muy poca fuerza y la lidia del mismo fue desastrosa por lo que la faena de muleta tuvo menos chispa que la anterior. Mató de una buena estocada y se le concedieron dos orejas en un premio excesivo por parte de la presidencia.  

 

 

 

DÍA 17:

 

REJONES CON ABURRIMIENTO EN LOS TENDIDOS

 

 

Muy poco fue lo que transmitieron los rejoneadores anunciados en el cartel en la segunda de abono con los erales de la ganadería onubense de Arucci, y eso que el ganado no fue malo a la hora de ser lidiado pero no tenían en frente unos caballistas capaces ni siquiera de cambiar de terrenos a su enemigo cuando éste se aculaba en alguna ocasión cerca de toriles.

            A José Luis Cañaveral le tocó un Nadador de 402 kg. que poco era capaz de nadar pues, aunque noble, fue un novillo reservón que pegaba algunas arrancadas inesperadas y de momento se quedaba parado. Con ello poco lucimiento fue el que tuvo cañaveral que dejó tres banderillas y dos cortas matándolo de dos rejonazos defectuosos. En el segundo de su lote, al igual que en el primero, tuvo muchos encontronazos con su enemigo y en esta ocasión anduvo más certero con el rejón de muerte, después de haber dejado en buen sitio tres banderillas a los sones del pasodoble “Plaza de la Maestranza”. Cortó una oreja.

            Moura Caetano, y no Joao Moura como aparece en los carteles de Valverde, no cortó ningún trofeo principalmente por el desastroso uso de la suerte suprema pero también porque no fue capaz en un solo instante de hacer vibrar a la afición que ocupaba media plaza. El portugués se dedicó a ir al toro clavar el rejón de castigo o la banderilla y poco más, no se vio en toda su actuación ni una sola pirueta ni tampoco ni un solo quiebro. El primero de su lote lo mató de dos pinchazos y un rejonazo contrario y al quinto de la tarde de un rejonazo trasero en innumerables descabellos pie en tierra, siendo al final su subalterno quien lo matara. Fue silenciada su labor.

            Juan Manuel Cordero fue el que más puso la carne en el asador haciendo un toreo a caballo que responde más que el de sus compañeros, al de los grandes rejoneadores actuales como Ventura, Cartagena o Mendoza, aunque todavía tenga mucho camino por recorrer. De hecho fue en su lote cuando se vivieron los momentos más intensos de la tarde pues fue el único de los jinetes que hizo algún quiebro con sus caballos en ambos toros. Al primero de sus oponentes, de nombre Histérico, lo castigó con tres rejones, tres banderillas al quiebro que levantaron al público y tres cortas, una de ellas por los adentros. Mató mal y tuvo que echar pie a tierra para descabellar por lo que tan solo fue aplaudida su labor. En el último de la tarde la faena fue más complicada y menos lucida que en el primero de sus antagonistas, pues le tocó un Margarito que se rajó pronto y tuvo que ir cambiándolo de terrenos cuando su técnica se lo permitía, sin embargo lo mató con prontitud de un rejonazo contrario y cortó una oreja.   

             

 

 

DÍA 18:

 PEPÍN LIRIA: FIGURA Y PROFESIONAL DEL TOREO 

Que Pepín Liria sea una figura del toreo y un profesional que da la cara siempre que se pone frente a un toro no es nuevo, y eso lo volvió a demostrar el sábado de feria en la tercera de abono dando muestras de su valor y profesionalidad en una tarde en la que los toros no ayudaron y en la que los demás toreros estuvieron completamente apáticos en la lidia de sus respectivos oponentes. Cierto es que la corrida de Cuadri no sirvió como en otras ocasiones y que al de Cehegín le salió el mejor lote de la tarde, pero tampoco eran unos toros de carretón y aguantó el tirón en dos faenas poderosas, que no artísticas, que levantaron la tarde.

            El primero de nombre Lapicero, fue el más grande de la corrida con 615 Kg., un toro parado que derribó al picador en dos ocasiones en el tercio de varas por lo que se quedó muy mermado de fuerzas. Pepín Liria estuvo muy voluntarioso y le sacó algunos muletazos sueltos por ambos pitones logrando cortar una oreja después de una estocada en lo alto y dos descabellos. En el segundo de su lote Liria demostró ser uno de los toreros indispensables en el panorama taurino, importándole poco estar en una plaza de tercera sin callejón y con un toro con un trapío impresionante. Estos son los hombres que le dan la grandeza al toreo. Pepín lo recibió de una larga cambiada de rodillas en el tercio y luego lo toreó a la verónica hasta sacarlo al centro de ruedo poniendo en pie al público tras rematar con dos medias verónicas por ambos pitones. La faena de muleta comenzó después de una impresentable lidia por parte de los hombres de plata que no fueron capaces de hacerse con el toro ni de poner ni un solo par de banderillas destacable. El murciano comenzó la faena de rodillas en el tercio y fundamentó la faena en la mano derecha dándole tiempo al toro y después de tener que torearlo a media altura por la justeza de sus fuerzas mientras que sonaban los sones del pasodoble “Dávila Miura” de Abel Moreno. Por el pitón izquierdo apenas lo probó porque por ahí tenía menos que torear al final lo mató de un pinchazo y una estocada que le sirvió para cortar dos orejas pedidas con insistencia por parte del público que abarrotaba el coso de la antigua calle carpinteros.

            Uceda Leal volvía a Valverde después de aquella grave cornada con dos trayectorias que sufrió hacía justamente un año, y es muy probable que la tuviera presente en la mente durante la lidia de sus toros pues poco fue el brillo que sacó en su lote salvo algunas pinceladas como el recibimiento de capote que le hizo al segundo de la tarde, luciéndose a la verónica de forma ceñida y haciendo un gran toreo de muñecas y acompañamiento con el cuerpo. Este fue un toro manso, un regalito como se dice, que tuvo que matar pronto de una estocada contraria, cuatro pinchazos y tres descabellos. El toro fue pitado en el arrastre y la labor del madrileño silenciada.

            Sin embargo el toro corrido en quinto lugar, era otro completamente sin llegar a ser un toro de gran calidad pero que permitía por el pitón izquierdo una faena ligada y a la vez de firmeza, característica esta que le faltó a Uceda que anduvo sin acoplarse y con el pie atrás cada vez que pasaba el de Comeuñas al citarlo al natural. En definitiva estuvo sin llegar a estar pero cortó una oreja en excesiva gratitud de la presidencia.

            Por último, le tocó al turno a Serafín Marín que demostró estar en horas bajas, aunque si es cierto que le tocó el peor lote de la corrida aún sin ser esta, como digo, una buena corrida que permitiera la ligazón y el buen toreo, pues hubo dos toros mansos, segundo y sexto, y los demás muy faltos de fuerzas destacando tan sólo el cuarto y el pitón izquierdo del quinto. Si a ello le sumamos la tónica predominante de la tarde, es decir las mala lidia a los toros, podremos reafirmarnos en que Marín poco pudo hacer pero además poco quiso hacer pues estuvo a punto de ver como un toro se le iba al corral por la demora en matar al tercero de la tarde.

   

 

 

 

DESDE EL TERCIO

  

            Ovación:

-          A la entrega de Pepín Liria durante toda la tarde del día 18 estando además siempre presente como director de lidia.

-          A Juan Antonio Ruiz Román “Espartaco” por venir acompañando a Pepín Liria e interesarse en conocer lo que supone la Corrida de Cuadri en Valverde del Camino.

-          A los trabajadores de la Plaza de Toros que como cada año, tienen la plaza luciendo un magnífico aspecto y todo listo para que se lleve a cabo la lidia en la mejor de las condiciones.

-          A todos los medios de comunicación e informadores taurinos tanto de nuestra localidad como de la provincia y de otros puntos de nuestra geografía que han cubierto de forma inmejorable la feria taurina de Valverde del Camino aún con los medios que se disponen.

 

Pitos:

-          A aquellos quienes ávidos de un protagonismo que no les corresponde formaron un pequeño escándalo durante los dos primeros festejos, llegando incluso a pegar voces aludiendo a personas responsables de su trabajo en toriles.

 A los toreros del día 18 que quisieron barrer de un plumazo la encomiable labor de los medios de comunicación locales y provinciales por grabar los festejos para ser televisados en diferido, con retraso que ello supuso para el comienzo del festejo.

 
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