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20 de enero, San Sebastián Caballero Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
Tuesday, 18 de January de 2011

 20 de enero,  San Sebastián Caballero

 

Con motivo de la próxima llevada del Señor del Santo a su ermita comenzamos a publicar la historia de este monumento valverdeño.

 

Hoy 18 de enero, hace 258 años que se acabo el primitivo retablo de San Sebastián

 

Al derribar los muros de la antigua ermita y desmontar el retablo, de San Sebastián apareció en el hueco de una columna el siguiente documento:

 

 “Este Retablo de la Ermita del Señor Sn. Sevastian se hizo el año 1752, siendo mayordomo Dn, Alonso Márquez de la Santa Cura y Beneficiario de esta Villa y se hizo a su costa y se empezó el día 20 de Septiembre de dho. año y se acabo el 18 de enero del año siguiente y costo 1000 Reales Cama y Plato y siendo el Pan a diez maravedíes por (trozo ilegible) otoño hasta mediados de NoBiembre habiendo en esta Villa 24 Sacerdotes siendo cura el dho Dn Alonso Marqz. Dn, Pedro Clemente Hidalgo y Dn, Lorenzo Gonzalez Maestre natural de Corteganade donde era Franco, Romero Roldan Manipulante de esta obra haviendose fundado este dho año Estudio y escuela de valde en esta villa de Valverde Don Josph Garcia Borrero Natural de dha, Villa.- por la mano y pluma de Antonio Dominguez Zejudo Franco Romero Roldan profesor de Arquitectura.

 

Ahora que tantas informaciones se dan al respecto de la Ermita del Señor del Santo, creemos oportuno hablar del que da nombre a esa Ermita, a ese Cristo, a esa Calle y a esa barriada, San Sebastián, que presidia el altar de la ermita antigua y de la verbena que en su honor se celebraba en nuestra ciudad.

 

 Según cuenta Luis Arroyo  Valero en su libro Breve Historia de Valverde en su página 61, “la devoción en nuestro pueblo a San Sebastián, era muy popular y de carácter alegre  durante las dos noches que duraba su Velada. Durante ellas, unas hermanas que se conocían por “Las Santeras “, por ser las que cuidaban de la imagen, elaboraban unos gigantescos buñuelos enmelados que la gente compraba. Con las ganancias que este clásico frito les proporcionaba, atendían el total del gasto del culto y el cuido de la imagen durante todo el año sin pordiosear a nadie un solo céntimo. Así se hacían las cosas, a Dios dedicadas “antiguamente”. Algo que nos perece que no solo antiguamente ya que la hermandad de los negros a conseguido a base no de hacer buñuelos pero poco les ha faltado, reconstruir la nueva ermita.

 

Y continua “Era en nuestro pueblo vieja y antigua la tradición, la de atribuir a San Sebastián, la cualidad de casamentero, y a tono con tal creencia estaba la rima:

 

San Sebastián

Mocito y Galán

Saca las niñas

A pasear.”

 

 Cuenta también en su libro que “Las mozas en edad de merecer, tenían confianza en que; para conseguir los favores del Santo, había que tirarle una chinita que tocara la imagen. El que la china diera en la escultura, no era cosa fácil; había que tener puntería. Si no se hacia blanco, había que esperar otro año; si se acertaba el santo se ponía en actividad- con mas o menos prisa-, y si la piedra tocaba en el ombligo lo que era hacer diana, el novio estaba en la mano. El resultado eficaz en algunos casos acrecentaba la creencia, y ello ocasionaba autenticas pedreas, que  hubieron de ser prohibidas con rigor dentro del templo. No obstante, como la piedra siguió considerándose talismán infalible por el arraigo en el creer que el Santo trajinaba en el asunto, el lanzar la piedrecita se traslado a la calle, multiplicándose la dificultad en el propósito”.

 

Cuenta una anécdota que queremos reproducir y que dice” una noche de San Sebastián, con la ermita a rebosar, un enorme porrazo fue oído, advirtiéndose que la imagen del Santo se tambaleaba y que una de las flechas había desaparecido: sencillamente ocurría que, una piedra arrojada de la calle por la Vaquerita; mujer de campo, soltera bien madura, que por falta de varones en su casa era pastor de ganado, había lanzado al Santo con su onda desde la calle una enorme piedra. Recriminada la Vaquerita por lo exagerado del proyectil, alego que, llevaba muchos años tirando chinitas y ya estaba “jarta” de estar soltera y de guardar cabras”.

 

Como decíamos la imagen  de San Sebastián presidia la ermita desde su principal y único retablo y en cuerpo lateral añadido, habíase acomodado la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caída, de cuya  escultura solo se veía  el rostro.

 

 

Con la construcción de la nueva ermita cuya bendición se llevo a cabo el 27 de marzo de 1961 el santo en cuestión paso a ocupar lugar destacado en la ermita y el camarín central lo ocupa El Señor al que el pueblo conoce con el título de El Santo.

 
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