Carnaval de Valverde, año 1988
Quizás, desde entonces no haya vivido el carnaval de Valverde. He de decir que era el único carnaval que me ha gustado - no soy mucho de pitos y flautas- y son muchos, casi todos los de Andalucía occidental,los que conozco por dentro y por fuera, en la calle, mucho en los teatros y más aún en la cocína de los mismos -emtrebastidores- el Falla, el Andalucía (durante las obras del Falla) en Cádiz, las Cortes de San Fernando, Gran Vía de Isla, Cardenio de Ayamonte, Pescadores de Punta, polideportívo Andrés Estrada en Huelva, Bollullos, Villanueva de los Castillejos, etc.
Pero nada comparable con los momentos y días vívidos en la fria pero cálida semana de carnaval de Los Pinos, Los Cristos, El Pimpoyá, Los Cucos, La Bomba, Candón, etc., etc.
Esos, eran distintos, diferentes, ni mejor ni peor que los de otros lugares. Los otros, por supuesto que para cada lugareño el suyo era el mejor, la verdad es que ante Cádiz "hay que mamar"- como dijo El Loco de la Colina en su pregón-, pero el patrón, el modelo; el mismo en todos ellos.
En cambio, el de entonces, nuestro era único e imposible de instaurar en otros lugares. ¡Ese era su valor! ¡Unico!
En la segunda mitad de la decada de los ochenta hubo unos momentos de equlibrio -campo y ciudad - pero pronto la balanza se inclinó por lo segundo y creo, por las referencias que tengo y leo, se cayó en el modelo común, la concursitis, las peñas y ...ahora ,el patronato; un carnaval más y con una diferencia que se llega de los últimos.
He presenciado, en Cádiz sobre todo, cantidad de debates sobre la pureza de ese modelo de carnaval -¡ojo! ellos tienen otro apenas conocido que si es auténtico popular- y siempre se zanja con :
"Vale, Vale, que sí; ¡qué bueno el Coro! ¡Qué fuena la chirigota! ¡Qué buena la comparsa! ¡Qué bueno el cuarteto! y..¡Qué bonito está El Falla, pishaa.."
En el campo se convivía, se cantaba y bailaba, se encendía la chispa colectíva, de descubría al "esaborio" o "esaboria" de pedigrí cómo revelación de la retranca, la chispa, la gracia, hasta ese día desconocida.
¿Tan dificil es creer, valorar, querer y apostar por lo autenticamente nuestro?
Saludos.
Doria
|