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Sumar propone negociar en las últimas horas para conseguir los votos que permitan convalidar en el Congreso la prórroga de los alquileres incluida en el decreto de vivienda, y sugiere ofrecer contrapartidas tributarias a Junts como incentivo. La decisión se perfila como clave: de aprobarse, mantendría el límite de subida del alquiler; si no, cientos de miles de inquilinos quedarían sin esa protección.
El portavoz de Sumar en el Gobierno, Pablo Bustinduy, planteó dos medidas que, a su juicio, podrían convencer a Junts: la implantación de un IVA franquiciado y bonificaciones fiscales para los propietarios que rebajen la renta. Desde su partido reclaman además la implicación directa del PSOE en las negociaciones para cerrar un pacto a tiempo para la votación prevista.
En juego, la continuidad de la limitación de rentas
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Según fuentes del Ejecutivo, el IVA franquiciado ya formó parte de un entendimiento previo con Junts cuando se tramitó otro decreto, y ahora podría volver a ser moneda de cambio para asegurar el apoyo o la abstención de los postconvergentes. La idea es no solo transponer una directiva europea, sino usarla como herramienta política para preservar la prórroga de alquileres que capea las subidas.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, subrayó la urgencia: sin la prórroga, dijo, muchas familias se enfrentarían a incrementos de renta superiores al tope actual del 2% del IPC. También admitió la disposición de su formación a aceptar medidas que no encajan con su modelo ideal —como las bonificaciones a caseros— si son condiciones para salvar la norma.
- Propuesta de Sumar: ofrecer bonificaciones fiscales a pequeños y medianos propietarios y aplicar el IVA franquiciado.
- Objetivo: lograr el apoyo o la abstención de Junts y garantizar la continuidad del límite de subidas de alquiler.
- Posición del PSOE: Sumar reclama su participación directa en las negociaciones; desde Unidas Podemos hay dudas sobre su implicación.
- Riesgo: si el decreto no se convalida, los precios del alquiler podrían dispararse y dejar expuestos a muchos inquilinos.
En rueda de prensa conjunta, Urtasun pidió «generosidad» a todos los actores y pidió a Junts y al PSOE que trabajen en un acuerdo en las próximas horas. Fuentes del Ejecutivo insisten en que la búsqueda de apoyos seguirá hasta el último momento, incluso abriendo canales con grupos con posiciones muy distintas.
Críticas y planes alternativos
Ione Belarra, secretaria general de Podemos, expresó escepticismo sobre las expectativas de éxito y reclamó que el Gobierno tenga un plan B para no dejar sin protección a los inquilinos si el decreto resulta rechazado. Belarra llegó a proponer la presentación periódica de prórrogas mensuales hasta final de legislatura, incluyendo medidas más ambiciosas como una bajada obligatoria de los precios.
Por su parte, Mónica García, ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, mostró optimismo y apeló a la mayoría social que, según ella, apoya la prórroga. Advertió que la caída del decreto supondría subidas de hasta varios cientos de euros en algunas zonas, y responsabilizó al PP de colocarse del lado de los intereses que, a su juicio, van contra los ciudadanos si votan en contra por inercia partidista.
¿Negociar hasta con Vox?
Alberto Ibáñez, portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso, reconoció que la negociación es compleja y que el margen para convencer a PP, Vox o Junts es limitado, pero defendió el intento por todas las vías. «Si la intención es evitar más desafección política y proteger a quienes viven de alquiler, hay que agotar las conversaciones», afirmó, abriendo la puerta a acuerdos incluso con grupos alejados en lo ideológico.
El tiempo apremia: la votación en el pleno determinará si la medida que limita las subidas de renta se mantiene y evita un potencial aumento generalizado de las rentas. Para las formaciones del Gobierno, la clave ahora es convertir concesiones técnicas en votos suficientes sin fracturar la coalición ni renunciar por completo a sus principios.












