Agua que has de beber, del cielo ha de caer, este debería ser el nuevo refrán a la vista de la vega del dique y del estado en el que se encuentra.
Aunque aun no hay decretada ninguna restricción ni alarma al respecto y disponemos de reservas para afrontar aun tiempo sin llover, el estado de sequedad que se ve en la vega, el mas grande acuífero que abastece a los silillos, es a la vista lamentable y extraño, el regajo apenas con un hilo de agua y las laderas otrora llenas de agua se ven ahora secas y despobladas. Esperemos que este febrerillo loco nos remonte con sus aguas este pantano que el día que alivia aguas es un día de fiesta local, si no oficial si por lo menos en el espíritu.
A pesar de la sequedad las imágenes que quedan son de un belleza dignas de contemplar.
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