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Ermitas de Sotiel Imprimir E-Mail
Escrito por Juan Duque   
Sunday, 11 de November de 2007

Ermitas de Sotiel

Texto y documentación: Cristóbal Llanes Baquero

  

fotografía: Francisco Javier (Fugaces)

    LA ERMITA  E  IMAGEN DE NTRA.SRA. DE LA CORONADA (SOTIEL)

   

Situada muy cerca y frente al Santuario de la Virgen de España, en Sotiel Coronada, a unos ocho kilómetros de Calañas, mirando a Poniente, y de la que existe tradición oral y escrita de estar edificada contigua a necrópolis romana y es la duodécima en España en antigüedad, de la dedicadas a la Virgen, siendo de estilo mudéjar su conjunto.

     La primitiva imagen de la Virgen que en ella moraba, la Virgen de Coronada, del tamaño de una tercia (25 cm), fue tallada  el año 720 por el calañés Tomás Andúbalo (Tomasuco), después de haber realizado un viaje a Zaragoza y haberse quedado grabado en su alma e imaginación aquella imagen tan divina de la Santísima Virgen del Pilar y con la idea de que le amparara de los moros que dominaban entonces en la Península. Cuando sintió la hora de su muerte, quiso ocultar la imagen para que no la cogieran los moros y abrió un surco cerca del río Odiel y depositó allí la Virgen con un manuscrito en el que explicaba su origen y la cubrió con una piedra.

 

                                                  

         Por el año 1.520, el pastor de Valverde del Camino, Pedro Márquez, de la familia de La Santa, encontrándose en el campo un día de fuerte tempestad, invocó el nombre de María y notó como el suelo se movía y al levantar la piedra que pisaba vio la imagen de la Virgen y a su vez, desapareció la tormenta. Llevó la imagen a su choza y junto a su mujer, María Alfonsa, la adoraron; por la mañana, al despertar, la imagen había desaparecido, y vuelto al lugar donde había sido enterrada hacía ocho siglos por Tomasuco. En tres ocasiones sucedió lo mismo.

                                                      

                     

 

    Esta prueba de amor hacia los calañeses, hizo que le fuese construida en ese mismo lugar donde se hallaba la piedra, una ermita donde a través de los siglos ha sido venerada la imagen.

     La primera referencia histórica del edificio de la Ermita, aparece en el año 1.425, en el Libro de Reglas de la Hermandad de San Vicente Mártir de Zalamea la Real, según Vázquez León, en su libro Ermitas Rurales de la Provincia de Huelva.

                En 1.639, Don Francisco Díaz Marbella, Maestro Mayor de obras del Arzobispado de Sevilla, por orden del Prior y acompañado del administrador de Coronada, Don Diego Rodríguez, visitaron la ermita y se redactó un informe manifestando la necesidad de encalar la Capilla Mayor y poner un suelo nuevo de ladrillos con cal y arena, así como la reparación del tejado de la Casa del Ermitaño y abrir una puerta de cara a la Capilla mayor para ser utilizada como sacristía, ascendiendo el presupuesto total a 30 ducados.

     En 1.713, en el acta de la sesión del Cabildo del día 30 de julio se da cuenta de la aprobación de las Reglas de la Hermandad por el Sr.Cardenal Arzobispo de Sevilla D.Manuel Arias, siendo Hermano Mayor D.Andrés Pérez Rico y que posteriormente fueron rubricadas por el prior de ermitas, Francisco José Delgado y Ayala, el 24 de septiembre del mismo año.

                        

 

 

 

 

 

 

Pinturas que había en el interior de la ermita

 

En el año 1.738, el Hermano Mayor de la Hermandad, Juan Martín Vázquez, por mediación del escribano, Pedro Romero Pozo, sacó del libro de reglas una trascripción literal de la constitución y aprobación de la hermandad de Nuestra Señora de la Coronada. El escrito expresaba que, ante Francisco José Delgado y Ayala, prior de ermitas, se habían presentado muchos vecinos de Calañas, expresándole que en el término de esa villa existía una ermita con la advocación de Coronada y para que el culto continuase y no viniese a menos, querían fundar y establecer  una hermandad con el título de su patrona. El prior de ermitas concedió licencia y facultad para que en el citado santuario se erigiese la Hermandad, celebrándose las misas y fiestas que ésta aprobase. Al mismo tiempo les prohibía las reuniones con música y bailes, reservándose la dignidad prioral el derecho a designar el ermitaño.

     En 1.983, siendo Hermano Mayor Don Evaristo Ramallo Baquero, se elaboran los Estatutos por los que se rigen actualmente los destinos de la Hermandad de la Virgen. 

                En 2.002, siendo Hermano Mayor Don Cristóbal Llanes Baquero, comienza a elaborarse el borrador de los nuevos Estatutos conforme a las Normas por las que han de regirse las  Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Huelva de fecha diciembre de 1.998, debiendo seguir los trámites correspondientes y relativos a su puesta en marcha definitiva, como son la aprobación por la Asamblea General y la aprobación definitiva por el Obispado de Huelva.

                En 1.745, en el Libro de Actas de la Hermandad, en su acuerdo 2º se decide el traer la imagen de la Virgen por primera vez en romería a Calañas, para hacerle un novenario.

     El 8 de septiembre de  1.769, y debido al mal estado de conservación de la imagen de la Santísima Virgen, se reúne la Hermandad con el Cabildo Eclesiástico y el Concejo de la villa, y juntos, unánimes y conformes, acordaron se hiciera una imagen nueva de modo que la que subsiste se le introduzca en el pecho de la que nuevamente se hiciere. La nueva talla fue realizada por el arquitecto y escultor D. Felipe Fernández del Castillo, al haber sido designado para ello por la Archidiócesis de Sevilla, concertando el trabajo en 50 ducados.

     El año 1.770, recibido el legado del calañés fallecido en las Indias, Bartolomé Díaz, se realizó la talla, se doró el retablo y se adquirieron cabras y colmenas que sirvieran de rentas a la Hermandad.

     Durante la Guerra de la Independencia, la imagen de la Virgen, se dice, fue ocultada por un devoto, al  tener conocimiento de que las imágenes de la Virgen y el Niño que se encontraban en la ermita de Las Herrerías (España), habían sido desfiguradas y destrozadas.

         El día 4 de diciembre de 1.883, y ante el notario de El Cerro, Don Pedro González Toruño, se formalizó la escritura de venta por parte de Don Juan Vélez Baquero - como vendedor - y la Compañía Sotiel Coronada - como compradora – de la finca dentro de la cual están enclavadas las ermitas de la Coronada y España, cuyos edificios quedaron exentos de dicha transacción.

                El día 11 de junio de 1.898, Don Marcelo Spínola, Arzobispo de Sevilla, emite una disposición para resolver el pleito existente entre Calañas y Valverde, sobre el traslado de la Virgen, en los siguientes términos:

 “ DECLARAMOS: que los curas de Valverde no pueden llevar a su Parroquia la imagen de la Coronada, sin la venia de los de Calañas, y para poder obtenerla, cuando la traslación deba tener lugar, habrá de dirigir a los citados curas previamente y con la conveniente anticipación el oportuno oficio; que nuestra resolución no tiene otro valor que el de un decreto gubernativo, y por lo tanto, si las partes contendientes desean una sentencia firme e irrevocable, deberán acudir al tribunal del Provisorato.”

             Sobre de donde viene el título de la Virgen, La Coronada, existen varias leyendas o tradiciones :

- unos dicen que deriva de la celebración de su fiesta en el día de la Asunción.

- otros que el Rey Alfonso XI , en el lugar que ganaba una batalla enterraba una pequeña talla de la Virgen del Pilar y colocaba la inscripción” Serás Coronada”.

- otros que un peregrino que iba a haciendo el Camino de Santiago, iba tallando imágenes de la Virgen del Pilar y las enterraba con la frase” Serás Coronada”.

 La Virgen de Coronada, dio nombre al lugar donde se encuentra su ermita: La Coronada. Su fiesta se hacía en la propia ermita, el día 15 de agosto, teniendo concedido jubileo, y acudiendo a la fiesta gentes de todo el contorno y especialmente de Valverde del Camino, que también tenía su Hermandad para el culto de la Virgen.

 Era muy antiguo en Calañas el dar solemnidad al Domingo de Resurrección del Señor, al que llamaban “Domingo de Albricias” o “ Día de Gracia”. Para ello traían al pueblo la imagen de la Virgen y se celebraba un novenario de misas. 

   Durante la Guerra Civil, la imagen de la Virgen fue destrozada, desapareciendo completamente, y sería en el año  1.937 cuando el imaginero Sebastián Santos Rojas realizara una nueva talla de la Virgen que es la que actualmente se conserva y venera.

                                                                

Imagen que se encontraba en el interior de la primitiva Virgen (desaparecida)

 

         La Virgen se representa con su hijo en la mano izquierda y en la mano derecha un clavel, símbolo del amor puro. Sus atributos de realeza son los del Apocalipsis: corona imperial de doce estrellas, ráfaga de sol y luna como escabel (tarima pequeña).Viste saya de raso blanco bordada en oro, manto de terciopelo rojo, bordado en oro y toca de encaje. Luce larga cabellera postiza de pelo natural. Es imagen de candelero para vestir y mide 63 cm. de altura.

                También podemos considerar iconográficamente ésta imagen como Virgen “abridera”, pues en el interior del candelero alberga una pequeña escultura en madera policromada, realizada en 1.940 por  el imaginero Antonio Castillo Lastrucci. Esta talla pequeña mide 15 cm. y luce traje celeste con áurea estampación floral, manto rojo con fimbria (franja de adorno) dorada y toca de marfil. En el brazo izquierdo lleva el Niño Jesús y en la mano derecha ostenta el cetro. Conserva una inscripción que dice: “donado por Feliciano Soto y María Caballero”.                                                                         

                                         

 

                            Imagen que se encuentra dentro de la actual

 

     El Niño de la Virgen, como redentor, está coronado y porta en la mano derecha la bola del mundo.                       

        El 28 de febrero de 1.937, el cura de Calañas, Don José González Marín, comunicaba al arzobispo que había sido realizada la nueva imagen de Coronada y pedía su consentimiento para poderla bendecir el primer viernes del mes de marzo en Sotiel, en la carretera, en el mismo lugar donde fue quemada la anterior imagen, con el objeto de que los fieles concurrieran a visitarla los viernes del mes de marzo, según la antigua costumbre que existía en relación con el Cristo de España, y llevarla después al pueblo el lunes de Pascua para celebrar sus fiestas.

  El día 3 de marzo, se autorizaba la bendición, debiendo ajustarse al ritual romano, para después exponerla a la veneración de los fieles.

        En los primeros años del siglo XIX se celebraba la romería de la Coronada con el nombramiento de cuatro mayordomos, los cuales sustentaban el gasto de las comidas y bebidas en los tres días que dura para todos los concurrentes y que dos noches antes (último domingo de agosto) se prorrateaban los gastos para jugar un toro en el Real. La procesión se hacía alrededor de la Ermita, permaneciendo las personas día y noche, unos en danzas, otros en patrullas por aquel Real y todos hasta el amanecer alborotados....”

 

 

 

 

Imagen posterior, construida por Felipe Fernández Del Castillo en 1.770

                                                     

 

 Imagen actual construida en 1.937 por Sebastián Santos  Rojas

    

 

LA ERMITA DE LA VIRGEN DE ESPAÑA (SOTIEL)

 

  

 

Data del siglo VI, y contiene sillares y piedras talladas romanas. Muy cerca de ella se encuentra la Cumbre Abad, donde se localizan sepulturas romanas en forma de cistas.

            

 

Esta ermita se dice ser antiguamente la de Las Herrerías, y hay tradición antigua de que en ella se enterró el Rey Don Rodrigo, último de los godos, cuando perdió la batalla del río Guadalete, y salió huyendo, mandándose embalsamar y depositar en un pilar de uno de los arcos de dicha ermita. Esta lápida que tenía la inscripción latina:” REQUIESCITE RUDERICUS REX GOTHORUM”, fue conservada hasta 1.936.

     En antigüedad, se dice que es la segunda de España. Por su situación, mira a Oriente, y está consagrada a la Virgen de España, aunque también se halla en él la imagen del Santo Cristo de España, a imitación del de Burgos

    Las  imágenes fueron halladas  en 1.340 por unos cazadores monteros del lugar de Beas, Juan Bautista Tagarete y su hijo Juan entre unos zarzales, hallándose también una serie de documentos en los que se narraba la historia de la imagen, donde se dice que en el año 390, siendo capellán de la Herrería (mina) D.Mauro Guillermo, levanta una ermita dedicada a Santa María, y el monarca de España le mandó una escultura de la Virgen y el Niño, realizadas por un artista de la corte, y para cuya realización posaron como modelos la reina y el infante, por lo que los que contemplaban la imagen exclamaban que era igual que la reina de España, razón por la cual vino a invocarse a la imagen con éste nombre.

                                 

 Imagen antigua de la Virgen de España 

           

 Imagen actual de la Virgen de España        

    En 1734, después de un incendio, se quemó la imagen, junto con las del Sto.Cristo de España y las de San Antón y San Onofre. Posteriormente, en un inventario de 1.793, se habla de las imágenes de la Virgen y el Stmo.Cristo, por que se podría pensar que por esas fechas fueron realizadas. En 1.936, la imagen de la Virgen fue quemada.  

 La imagen actual fue realizada por Antonio Castillo Lastrucci en 1.956. Es también una imagen de candelero para vestir, de unos 115 cm.

                                                

    

                         Imagen del Sto.Cristo de España

 

     Desde 1.712, la Virgen se traslada cada siete años al pueblo de Beas, tradición modificada en 1.992, para reducirla a periodos de cinco años, y permaneciendo en aquel durante un año.

 

 

Copyright © 2005. Cristóbal Llanes Baquero.
Reservados todos los derechos.
Revisado el: 19 de diciembre de 2006.
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