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La AEMET alerta de un viraje notable en la meteorología para este febrero: una sucesión de borrascas dejará lluvia generalizada, nevadas en montaña y vientos fuertes que pueden afectar movilidad y actividades al aire libre en las próximas 48-72 horas. Conocer qué zonas sufrirán más y qué medidas tomar es clave para evitar problemas.
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Según el último boletín de la AEMET, una depresión situada al noroeste de Galicia pondrá en marcha un frente que barrerá gran parte de la Península y Baleares. El flujo de aire será mayoritariamente del oeste y suroeste, aportando una masa de aire templada y húmeda que, al encontrarse con aire más frío en altura, provocará precipitaciones generalizadas.
Las lluvias serán más persistentes e intensas en la cara occidental y en zonas de montaña; en la fachada mediterránea su presencia será menos acusada. En Canarias se esperan cielos nubosos con lluvias débiles en el norte de las islas.
¿Dónde habrá más problemas?
Las principales zonas de acumulación y riesgo son el oeste de Galicia, los sistemas montañosos y las vertientes meridionales de la meseta y del Pirineo. Allí es donde la precipitación puede ser más continua e incluso localmente fuerte, con posibilidad de tormentas en el oeste gallego.
La cota de nieve variará de forma notable según las regiones y el paso de los frentes: en algunos momentos se sitúa por encima de 1.600–1.800 metros y, al final de la jornada, puede bajar hasta alrededor de 1.000–1.400 m. En otros episodios previstos subirá rápidamente hasta cerca de 2.000 m para más tarde descender en Pirineos.
Viento y temperaturas: dos factores que complican la situación
Predominarán vientos moderados a fuertes de componente oeste y suroeste. Se esperan rachas muy fuertes en litorales del Cantábrico, en Galicia y en el golfo de Cádiz, así como en amplias áreas de montaña y zonas interiores. Esto aumenta el riesgo marítimo y la posible caída de ramas o elementos sueltos en zonas urbanas.
En cuanto a temperaturas, la tendencia será a un descenso de las máximas en la mitad occidental y en Ceuta, con aumentos en el resto del país; las mínimas descenderán en el oeste y subirán en otras áreas. Se prevén heladas débiles en cumbres y zonas altas.
Impactos previsibles y recomendaciones
- Zonas más afectadas: oeste de Galicia, vertientes montañosas, meseta sur, sur de Andalucía y Pirineos.
- Riesgos: inundaciones puntuales en áreas exposadas, cortes o retenciones en carreteras de montaña por nieve o agua, molestias en la navegación y rachas de viento que pueden dañar infraestructuras.
- Medidas prácticas: revisar el estado de las vías antes de viajar, extremar la precaución en tramos expuestos al viento, evitar actividades costeras y proteger objetos sueltos en exteriores.
Para los agricultores y gestores de redes: la entrada de aire húmedo puede aliviar déficits hídricos en algunas comarcas, pero también exigir previsión ante lluvias intensas y manejo de escorrentías. En montaña, vigilar los avisos por nevadas y aludes.
Qué seguir en las próximas horas
La situación evolucionará con rapidez: la combinación de masa templada húmeda y frentes sucesivos hará oscilar la cota de nieve y la intensidad de la precipitación. Mantenerse informado a través de los avisos oficiales de la AEMET y de los servicios autonómicos permite anticipar cierres de carreteras o activación de alertas.
En resumen: es un febrero con mayor riesgo meteorológico del habitual en amplias zonas del país. No se trata sólo de lluvia; la suma de viento, nieve puntual y variaciones térmicas eleva las consecuencias prácticas para la movilidad y la seguridad ciudadana.












