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Un combate inusual pero de alto perfil reunirá a dos campeones de disciplinas distintas: el campeón mundial de boxeo Oleksandr Usyk enfrentará al veterano del kickboxing Rico Verhoeven el 23 de mayo en las Pirámides de Giza, en una velada anunciada como Glory in Giza. El choque confirma la tendencia de «crossovers» en el ring y plantea preguntas inmediatas sobre riesgos deportivos, atractivo mediático y las reglas que regirán el encuentro.
La promoción del evento fue adelantada por Turki Alalshikh; poco después se confirmó oficialmente la fecha y el escenario en Egipto. El encuentro no es un choque estándar: Usyk pondrá en juego su cinturón mundial del WBC en una defensa voluntaria, aunque no expondrá los títulos WBA e IBF.
Para Usyk, que volvió al ring en julio de 2025 en Wembley y recuperó un título al noquear a Daniel Dubois en el quinto asalto, el pleito supone una defensa de alto perfil contra un oponente con un historial dominante en otra disciplina.
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¿Qué aporta Verhoeven al espectáculo?
Rico Verhoeven, de 36 años, llega con una carrera en kickboxing de larga trayectoria: más de seis décadas de victorias registradas y una década como figura dominante en los pesos pesados de esa disciplina. También ha probado otras modalidades —incluido el boxeo amateur-profesional y experiencias en MMA— lo que añade un ingrediente de curiosidad sobre cómo se adaptará al reglamento pugilístico tradicional.
- Fecha: 23 de mayo
- Lugar: Pirámides de Giza, Egipto
- Evento: Glory in Giza
- Títulos en juego: WBC (solo Usyk expone este cinturón)
- Último antecedente de Usyk: victoria por nocaut sobre Daniel Dubois (julio de 2025, Wembley)
- Trayectoria de Verhoeven: larga carrera en kickboxing, con incursión en boxeo en 2014 y combates en MMA
Desde el ángulo deportivo, el choque plantea retos claros: diferencias en técnica, alcance y ritmo entre boxeo y kickboxing, y la necesidad de definir reglas precisas para garantizar la seguridad y la competitividad. Desde lo comercial, se trata de un imán para audiencias globales interesado en ver a especialistas de distintas disciplinas medir fuerzas en un escenario icónico.
Reacciones y expectativas
Usyk ha expresado respeto por los atletas que dominan su deporte y se ha mostrado entusiasmado por enfrentarse a un rival de renombre en otra disciplina. Por su parte, Verhoeven ha justificado la decisión como una búsqueda de desafíos al más alto nivel: quiere medir su estatus frente a un campeón de boxeo reconocido internacionalmente.
La organización deberá concretar detalles operativos: reglas de combate, acuerdos sobre guantes y rounds, y el equipo arbitral. Estas decisiones influirán en la legitimidad deportiva del resultado y en la percepción pública del encuentro.
Más allá del ring, el acontecimiento refuerza una tendencia en el deporte de combate: encuentros entre figuras de diferentes ramas que buscan generar espectáculo y audiencias nuevas. Para los aficionados, representa una cita obligada por la combinación de nombres, la puesta en escena en un lugar emblemático y las preguntas abiertas sobre quién prevalecerá al cruzar fronteras disciplinarias.












