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La propuesta de la Premier League para ampliar las plantillas de la Liga de Campeones a 28 jugadores fue rechazada por representantes españoles en la última reunión del comité de competiciones de la UEFA, una decisión con impacto inmediato sobre la próxima edición del torneo y con posibles revisiones a futuro. El debate confrontó la necesidad de aliviar la carga de partidos con el temor a que el poder económico de algunos clubes distorsione la competitividad.
Qué se puso sobre la mesa
Los clubes ingleses plantearon aumentar el límite de inscritos de 25 a 28 futbolistas como respuesta al nuevo formato de la Champions, que eleva el número de encuentros por temporada. El argumento central fue práctico: disponer de más futbolistas facilitaría la rotación y ayudaría a reducir la acumulación de lesiones en plantillas sometidas a calendarios más exigentes.
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El reglamento actual para inscripciones lleva casi dos décadas sin cambios, y la propuesta buscaba adaptarlo a la realidad de más partidos y viajes. Sin embargo, la iniciativa no obtuvo el respaldo suficiente y no llegará al comité ejecutivo de la UEFA por ahora.
Motivos de la oposición española
Atlético de Madrid, Sevilla y Real Sociedad encabezaron la resistencia a la medida. Desde su perspectiva, ampliar el número de fichas beneficiaría de forma desproporcionada a equipos con mayor capacidad financiera, que podrían «engordar» sus plantillas con opciones de calidad y convertir la modificación en una ventaja competitiva.
En juego están dos preocupaciones vinculadas: la igualdad deportiva y el control del gasto. Los clubes contrarios alertan de que la medida podría acelerar la concentración de talento en mercados con más recursos, profundizando la brecha económica entre ligas.
- Para los clubes: más margen para gestionar bajas pero mayor presión para invertir en profundidad de plantilla.
- Para los jugadores: más oportunidades de inscribirse, aunque la competencia por minutos podría incrementarse.
- Para la competición: riesgo de que los equipos más ricos formen plantillas mucho más amplias y competitivas.
- Para los aficionados: calendario potencialmente menos impredecible, pero con seguridad de mayor rotación de nombres.
Además, en el debate salió a relucir otra ventaja percibida de la Premier League: la norma que evita emparejamientos entre clubes del mismo país en la fase de grupos. Esa regla, dicen algunos, facilita a los equipos ingleses un camino más accesible hacia las eliminatorias; la temporada pasada, los seis representantes de la Premier alcanzaron los octavos de final, un dato que alimenta la discusión sobre equilibrio competitivo.
Decisión y posibles pasos siguientes
La UEFA mantendrá, al menos para la próxima edición, el tope en 25 jugadores. No obstante, la cuestión no se ha cerrado definitivamente: la propuesta podría volver a evaluarse de cara a la temporada 2027-2028, cuando habrá más datos sobre el impacto del nuevo formato de la Champions.
En el medio plazo, la discusión abre varios frentes: ajustes regulatorios para preservar la igualdad, revisiones a los calendarios internacionales o incluso cláusulas económicas para limitar desajustes entre clubes. Ninguna solución es sencilla, y las decisiones que se adopten marcarán la gestión de plantillas, el mercado de transferencias y la propia fisonomía del torneo en los próximos años.












