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Victor Wembanyama volvió a poner en voz alta su ambición: quiere el premio al MVP de la NBA esta temporada, y lo hizo justo después de que los Spurs aseguraran el título de la División Suroeste por primera vez en nueve años. Esa aspiración no es anecdótica: el rendimiento individual y el puesto privilegiado de su equipo colocan su candidatura en el centro del debate por el trofeo.
La declaración llegó tras la cómoda victoria de San Antonio por 136-111 sobre Miami, un triunfo que representa la 22.ª victoria del equipo en 24 partidos. En la comparecencia posterior al choque, Wembanyama dejó claro que no solo piensa en el galardón, sino en cerrar la discusión cuando termine la temporada.
Esta campaña promedia 24,3 puntos, 11,2 rebotes, 3 asistencias y 3 tapones por encuentro, unos números que lo sitúan junto a leyendas que solo unas pocas veces combinaron esa estadística en una temporada: Kareem Abdul-Jabbar, Hakeem Olajuwon, Shaquille O’Neal, Patrick Ewing y David Robinson. Wembanyama también alcanzó registros similares el curso pasado, aunque en menos partidos.
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Gilgeous-Alexander y Doncic encabezan las listas
En las casas de apuestas, Shai Gilgeous-Alexander —actual MVP con Oklahoma City— figura como principal candidato, seguido por Luka Dončić. Wembanyama llega en tercer lugar en las cuotas, por delante de Nikola Jokić.
Un factor que puede cambiar el panorama son las reglas de elegibilidad: la liga exige haber disputado al menos 65 partidos para optar a los premios principales. Eso pone presión sobre jugadores con bajas fisiológicas: por ejemplo, Jokić solo puede permitirse perder un choque más para seguir cumpliendo el requisito, mientras que Wembanyama tiene margen para como máximo tres ausencias.
Tres argumentos a su favor
- Impacto defensivo: Wembanyama reivindica que la defensa debería pesar más en la votación al MVP y que su influencia atrás es diferencial —bloqueos, alteración de lanzamientos y control del espacio bajo el aro—.
- Éxito colectivo: Los Spurs dominan la Conferencia Oeste y la plantilla ha respondido al liderazgo del francés; la relación entre su rendimiento y las victorias del equipo refuerza su candidatura.
- Aporte ofensivo más allá de anotación: su juego genera ventajas en la creación, el pase y el espacio para compañeros, rasgos que, según su propio análisis, no se reducen a los puntos por partido.
El entrenador de San Antonio, Mitch Johnson, reconoce la calidad de los aspirantes y admite su sesgo por ver al jugador día a día: observa su trabajo en los entrenamientos, su impacto tras los partidos y cómo cambia los planes del rival. «Mi visión viene de la cercanía; entiendo su influencia en todas las facetas», señaló el técnico, subrayando que esa percepción explica por qué lo valora con tanta firmeza.
La temporada de los Spurs respalda esa opinión: con un récord de 54-18, el equipo apunta al primer o segundo puesto del Oeste, lo que garantiza ventaja de campo al menos en la primera ronda de playoffs y, muy probablemente, en fases posteriores si avanzan. A sus 22 años y con 2,24 metros, Wembanyama es ya la cara visible de la franquicia por su talento, madurez y ética de trabajo.
La carrera por el MVP combina ahora estadísticas, narrativa y disponibilidad física; la salud de los candidatos y el peso que los votantes den a la defensa pueden decidir un premio que, por el momento, sigue abierto y muy disputado.












