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La oferta culinaria de Las Palmas de Gran Canaria ya no se limita a las papas con mojo: en los últimos años la ciudad ha reforzado su papel como destino gastronómico, con propuestas que van desde vinotecas especializadas hasta obradores artesanos y tascas de barrio. Esta guía recoge siete direcciones que muestran por qué comer en la capital isleña merece más que una escala rápida: son sitios con identidad propia que importan tanto a residentes como a visitantes.
Las Palmas combina historia y vida contemporánea: barrios como Vegueta y Triana guardan cascos antiguos y patios coloniales, mientras que la costa, sobre todo la playa de Las Canteras, ofrece el escenario perfecto para cerrar una comida. La escena local ha evolucionado hacia la cocina de producto y la experiencia: mesas para compartir, bodegas cuidadas y panes elaborados de forma tradicional conviven con recetas de siempre.
1. Triciclo
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Una década en Vegueta le ha bastado a Triciclo para convertirse en referencia. El local conjuga una estética cuidada con una carta pensada para compartir, en la que conviven propuestas de mar y tierra y reinterpretaciones de platos clásicos con ingredientes locales.
Entre los platos que más piden están una ensaladilla con pulpo braseado y una versión canaria del cachopo, con queso de Flor de Guía y trufa negra. La bodega es variada y los postres, generosos y creativos, cierran la experiencia con acierto.
2. Manuela Jimena
Vecina de Triciclo en la calle Pelota, Manuela Jimena recupera el ambiente de las tabernas clásicas con una lectura contemporánea: pinchos abundantes, fritos y mariscos de calidad, todo pensado para una clientela mayoritariamente local.
Los responsables del comedor han dedicado tiempo a probar y ajustar recetas (desde torreznos hasta tortillas con rellenos variados) para que las preparaciones mantengan el sabor tradicional al mismo tiempo que elevan su ejecución.
3. Vinófilos Triana
De fachada azulejada y estanterías que suben hasta el techo, Vinófilos Triana es mucho más que una vinoteca: funciona como tienda, sala de catas y restaurante. Su origen se remonta a la iniciativa de un comerciante que, desde el año 2000, apostó por defender los vinos canarios junto a referencias internacionales.
Hoy ofrece centenares de etiquetas —con numerosas opciones por copa— y un picoteo breve pero muy cuidado: conservas, gildas y tablas de quesos que maridan con facilidad con la carta de vinos.
4. Panalogía Obrador
En el Paseo Tomás Morales, este obrador se ha ganado la reputación de panadería artesanal de verdad. Su filosofía se apoya en masa madre y fermentaciones largas (mínimo 18 horas) y en el uso de harinas ecológicas: trigo, centeno, espelta, arroz o sarraceno.
Los panes con miga y corteza bien marcada merecen la visita por sí solos; la bollería y los dulces artesanos completan el mostrador y convierten al lugar en parada obligada para desayunos tardíos o meriendas antes de bajar a la playa.
5. Tatono
Bar de barrio con historia, Tatono mantiene la atmósfera de taberna familiar en Alcaravaneras. Fotografías que rememoran épocas deportivas decoran el local y la cocina apuesta por recetas sencillas y reconfortantes: albóndigas caseras, ropa vieja y platos que sorprenden por su relación calidad-precio.
Es el tipo de barra donde la confianza con el cliente se nota en el trato y en la continuidad de los platos que han funcionado generación tras generación.
6. Bodegón Lagunetas
Abierto en 1995 por Carmelo García, este bodegón es un clásico de Triana. Su fórmula es directa: cocina canaria tradicional, raciones bien hechas y precios ajustados que atraen tanto a vecinos como a visitantes.
La pata de cerdo asada es una de sus especialidades más celebradas, a la que se suman papas arrugadas, potajes y un grill con carnes para quien prefiera alternativas fuera del recetario más típico.
7. Chelado
Tomar helado en Gran Canaria no es una opción estacional y Chelado lo sabe: la marca, con varias tiendas repartidas por la ciudad, ha sido adoptada por quienes buscan sabores cuidados y texturas artesanas.
Sus locales en zonas céntricas y frente a la playa facilitan un paseo con cucurucho en mano como cierre perfecto tras una ruta de tapas o una tarde en Las Canteras.
A continuación, un resumen práctico con direcciones y teléfonos para planificar la ruta:
- Triciclo — C. Pelota, 12, 35001 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 928 11 90 98.
- Manuela Jimena — C. Pelota, 14, 35001 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 828 91 88 42.
- Vinófilos Triana — C. Viera y Clavijo, 23, 35002 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 828 07 16 56.
- Panalogía Obrador — Paseo Tomás Morales, 32, 35003 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 646 37 98 65.
- Tatono — Calle General Mas de Gaminde, 13, 35006 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 928 24 60 57.
- Bodegón Lagunetas — C. Constantino, 16, 35002 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 928 36 30 94.
- Chelado — Calle Cayetana Manrique, 10, 35010 Las Palmas de Gran Canaria. Tel: 828 05 61 24.
Consejos prácticos: reserva en restaurantes con alta demanda, sobre todo entre semana; combina un paseo por Vegueta o Triana con paradas gastronómicas y deja tiempo para bajar a Las Canteras si el día acompaña. Estas direcciones ofrecen un buen mapa para entender la evolución reciente de la ciudad: tradición, producto y oficio, a la vista y al paladar.












