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Alicante, 23 de agosto — El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, abre la posibilidad de aspirar al liderazgo del PSOE en la futura renovación del partido, que sitúa dentro de cuatro o cinco años tras la próxima legislatura. Además defiende esperar a celebrar las generales hasta después de las autonómicas y municipales para evitar la sensación de convocarlas por presión política.
Un futuro político abierto, pero no inmediato
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Puente no se presenta hoy como el candidato natural para sustituir a Pedro Sánchez, pero admite que no descarta presentarse cuando llegue el momento de la sucesión. Sitúa ese relevo probable al final del próximo mandato, por razones personales y de calendario, y deja la puerta entreabierta: no se ve como el favorito, pero tampoco renuncia a la posibilidad si las circunstancias lo exigieran.
Consciente de su perfil público y de sus responsabilidades actuales, el ministro empleó una comparación para subrayar que Sánchez sigue siendo una figura clave en el partido: a su juicio, el líder debe mantenerse y recibir el apoyo del partido hasta agotar su mandato.
Calendario electoral y estrategia del PSOE
Puente insistió en que el Gobierno debe completar la legislatura y que lo conveniente es que las elecciones generales se celebren tras las autonómicas y municipales de mayo de 2027. Su argumento es sencillo: ir a las urnas antes podría transmitir la idea de que el Ejecutivo se va por la frustración o por el desgaste, cuando conviene confrontar proyectos y modelos de país, no solo coyunturas.

El ministro apuesta además por que el partido haga balance de los ocho años de Ejecutivo de coalición como argumento electoral y no como excusa para convocatorias anticipadas.
- Plazo de la sucesión: estima que el relevo de liderazgo ocurrirá en cuatro o cinco años.
- Elecciones generales: propone celebrarlas después de las autonómicas y municipales de 2027.
- Presupuestos: mantiene el objetivo de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado en esta legislatura.
- Coalición: descarta, por ahora, una ruptura por la prórroga de la central de Almaraz.
Resaca del 28‑M y lecciones aprendidas
Puente reconoce que el resultado del 28 de mayo de 2023 fue un revés para el PSOE en varios territorios y que la campaña se gestionó mal en algunos aspectos, lo que permitió instalar discursos que perjudicaron al partido. Cree que, con trabajo previo y mejor estrategia, el partido puede afrontar las próximas municipales y autonómicas en mejores condiciones.
En lo personal, rechaza volver por ahora a la alcaldía de Valladolid: echa de menos su ciudad, pero su carrera política toma otro rumbo y entiende que puede ser más útil en el ámbito estatal.
Controversias: Almaraz, amnistía y Puigdemont
Sobre la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, el ministro defendió que la decisión es puntual y no implica un giro en la apuesta por las renovables. Rechaza que ese acuerdo vaya a romper la coalición y lo relaciona con la tensión habitual cuando se acercan citas electorales.

En materia de justicia y reconciliación política, reclamó que Carles Puigdemont regrese a España tras beneficiarse de la Ley de Amnistía, para que la voluntad del Parlamento se traduzca en hechos. Puente criticó la intervención del Tribunal Supremo por limitar la aplicación práctica de esa norma, y expresó su deseo de que la vuelta del dirigente de Junts cierre un capítulo y facilite un horizonte más conciliador.
Visión sobre la izquierda al PSOE
Preguntado por posibles líderes alternativos a la izquierda del PSOE, como Gabriel Rufián, Puente valoró su capacidad para conectar en redes y su presencia en la arena pública. No obstante, dudó de que esa opción madure hasta convertirse en una candidatura viable: “Sobre el papel puede encajar, pero pasar al terreno real es otra historia”, resumió.
Puente concluye con optimismo relativo: confía en que el PSOE seguirá gobernando tras 2027 si se trabaja bien y se evita la sensación de convocar elecciones por simple desgaste. Su mensaje es de prudencia estratégica y de apuesta por agotar mandatos como forma de reforzar el relato del Gobierno.












