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Si aún te quedan tomates del verano en la cocina, hay una sopa italiana que los transforma en algo cálido y reconfortante: sencilla, casera y perfecta para aprovechar lo último de la temporada. No es una crema fría: es una receta tradicional que concentra el sabor de los tomates maduros y rescata el pan viejo de la despensa.
Se trata de la pappa al pomodoro, un guiso-tipo sopa originario de la Toscana que combina tomates cocidos, aceite de oliva y pan hasta crear una textura espesa y llena de matices. Su lógica es la de la cocina doméstica: pocos ingredientes bien tratados que se convierten en un plato completo y económico.
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Qué la diferencia de otras sopas de tomate
A diferencia de los gazpachos o cremas frías, esta preparación pasa por la cocción lenta, lo que intensifica la dulzura natural de los tomates y suaviza la acidez. El pan, en lugar de romper la consistencia, aporta cuerpo y convierte la sopa en un plato sustancioso.
Es una receta ideal para finales de verano: ayuda a reducir desperdicio, aprovecha ingredientes sencillos y encaja tanto como primer plato como comida ligera.
- Ingredientes clave (para 4 porciones): 1 kg de tomates maduros, 200–250 g de pan rústico duro, 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, 4-6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, hojas de albahaca fresca, sal y pimienta al gusto.
- Preparación básica: sofreír cebolla y ajo, añadir tomates troceados y cocinar hasta que suelten jugo; incorporar el pan en trozos y cocer a fuego bajo hasta que se funda con los tomates; ajustar textura con caldo o agua; terminar con albahaca y aceite crudo.
- Tiempo aproximado: 35–50 minutos según el punto de cocción que prefieras.
Consejos prácticos
No necesitas tomates perfectos; de hecho, los más blandos y muy maduros aportan mejor sabor. Si están algo ácidos, una cucharadita de azúcar o un chorrito de vino blanco durante la cocción equilibra la acidez.

Elige un pan rústico con miga densa; las rebanadas finas absorberán el caldo y darán la textura característica. Si todo lo tienes, usa un buen aceite de oliva al final: realza el plato sin necesidad de ingredientes sofisticados.
Variantes y acompañamientos
La receta admite pequeños cambios según lo que tengas a mano: un toque de guindilla para darle calor, parmesano rallado al servir o unas anchoas en el sofrito para una nota umami. También funciona bien con caldo de verduras en lugar de agua para más cuerpo.
Sirve la sopa templada o a temperatura ambiente; suele ganar sabor si reposa unas horas. Acompáñala con hojas de albahaca, un chorrito de aceite crudo y, si quieres, una ensalada verde simple.
En definitiva, si buscas una alternativa práctica a las cremas frías y quieres exprimir los últimos tomates del verano, la pappa al pomodoro es una opción duradera, económica y muy ligada a la cocina de casa. Pruébala ahora, antes de que termine la temporada de tomates.












