Solución a la sequía: India reactiva sistemas centenarios de agua subterránea en obra antigua

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La recuperación de un antiguo depósito en Rajastán ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta urgente: ¿pueden las infraestructuras hídricas tradicionales ayudar hoy a mitigar la escasez de agua? El llenado en 2025 de un gran pozo histórico sugiere que, con inversión y mantenimiento, estas obras centenarias aún tienen un papel práctico en la recarga de acuíferos y la gestión de la lluvia.

Un ejemplo que revive

En Alwar, al pie de las colinas Aravalli, el Moosi Rani Sagar —un amplio pozo escalonado— volvió a contener agua en 2025 por primera vez en más de tres décadas. Tras años de abandono, sedimentos y desechos que obstruían el sistema, la cuenca superó su pavimento y recuperó parte de su función original.

El amplio pozo escalonado Moosi Rani Sagar con agua tras su restauración
El Moosi Rani Sagar volvió a contener agua tras la restauración y limpieza.

La restauración no fue aislada: la Environmentalist Foundation of India lideró el trabajo junto a la Hinduja Foundation, Ashok Leyland y la Fundación del Príncipe Alberto II de Mónaco, con respaldo del gobierno de Rajastán. El proyecto se presentó públicamente el 22 de marzo de 2022 y ha avanzado hasta mostrar resultados visibles en campo.

Cómo opera la red de captación

No se trata de un único depósito, sino de una cadena de elementos diseñados para frenar y retener la lluvia antes de que se pierda por la escorrentía.

En la parte alta del sistema se ubica Kishen Kund, desde donde el agua discurre por canales y pasa por pozos destinados a la recarga. Antes de alcanzar el Moosi Rani Sagar, el flujo atraviesa depósitos intermedios —como Haathi Kund— que atrapan sedimentos y detienen el avance del caudal.

  • Retención superficial: estanques y tanques que acumulan agua temporalmente.
  • Filtración lenta: pozos y tramos con material permeable que facilitan la infiltración hacia el subsuelo.
  • Desarenado: estructuras que retienen lodos y evitan el colmatado de los reservorios principales.

Sistemas tradicionales: utilidad y variedad

En toda la India existen numerosas formas ancestrales de captar agua: baori (pozos escalonados), johad, kund, tanka y nadi. Cada una responde a condiciones locales distintas: unas facilitan el acceso mediante peldaños, otras concentran escorrentías o convierten la lluvia en reservas subterráneas.

Voluntarios limpiando y desarenando un pozo escalonado tradicional
Limpieza y desarenado periódicos son clave para mantener la funcionalidad.

La estacionalidad es un factor clave: buena parte de las precipitaciones se concentran en unos pocos meses. Para un país que alberga alrededor del 18% de la población mundial pero dispone de solo cerca del 4% de las aguas continentales, estas técnicas de captura y recarga pueden marcar una diferencia tangible en zonas rurales y periurbanas.

Qué implica su rehabilitación hoy

Restaurar estructuras históricas demuestra que la ingeniería tradicional funciona, pero su eficacia depende de intervenciones continuas. Un depósito lleno de residuos o contaminado pierde todo su valor como fuente de agua segura.

  • Limpieza periódica y desarenado para evitar la pérdida de volumen útil.
  • Monitoreo de calidad para impedir que aguas contaminadas se infiltren en los acuíferos.
  • Gestión comunitaria y capacidad técnica local para mantener la infraestructura a largo plazo.

Iniciativas y alcance

La campaña Catch the Rain promueve la restauración de soluciones locales orientadas a la recarga de acuíferos y la conservación de aguas pluviales. Si bien la tecnología moderna aporta herramientas —sensores, modelado, maquinaria para desarenado—, los expertos insisten en combinarla con el conocimiento tradicional para maximizar resultados.

Para las comunidades cercanas, la recuperación de estos sistemas puede traducirse en agua disponible durante períodos secos, mejor drenaje urbano y una reducción de la presión sobre recursos subterráneos explotados en exceso.

Conclusión: un recurso vivo, no un museo

La reactivación del Moosi Rani Sagar es una prueba de concepto: las estructuras históricas aún son útiles si se invierte en su mantenimiento y se integran en estrategias modernas de gestión hídrica. El desafío ahora es escalar intervenciones, asegurar la protección contra la contaminación y transferir capacidades a las comunidades para que estos depósitos funcionen de forma sostenida.

La información sobre el proyecto y sus avances fue difundida por la Environmentalist Foundation of India, que documenta la experiencia como ejemplo replicable en otras cuencas del país.

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