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En Salamanca, el 13 de febrero, Alberto Núñez Feijóo ofreció un mensaje claro sobre prioridades si el PP llega al Gobierno: deshacer decisiones que, según él, han dañado la gestión pública y frenar medidas que atribuye al Ejecutivo actual. La intervención cobra relevancia a cuatro semanas de las elecciones autonómicas en Castilla y León, donde el apoyo al candidato Alfonso Fernández Mañueco se presenta como ensayo para la estrategia nacional.
Feijóo situó su intervención en clave de responsabilidad de gobierno: dijo que estar al frente exige asumir decisiones difíciles y desgastes, y prometió que el PP no olvidará lo que considera errores del Ejecutivo central. Su discurso combinó críticas a políticas recientes con propuestas inmediatas para reversar medidas que define como <
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El presidente del Partido Popular detalló varias medidas que, afirmó, impulsará si accede a La Moncloa. Estas son las más destacadas y las consecuencias que, a su juicio, traerían para la administración y la ciudadanía:
- Revisión de la ley de multirreincidencia: aseguró que la reforma del Código Penal la impulsó el PP y que su partido garantizará una mayor contundencia frente a delitos repetidos.
- Cambio en la financiación autonómica: prometió sustituir el acuerdo vigente —alcanzado con el apoyo de fuerzas independentistas— por un sistema que, según él, sea «justo y común» y no financie proyectos independentistas.
- Paralización de la regularización masiva de inmigrantes: criticó la apertura de trámites en consulados del norte de África y dijo que frenaría lo que califica como una concesión indiscriminada de residencia.
- Medidas contra la ocupación ilegal y priorización del gasto público: anunció la expulsión de ocupantes en 48 horas, el endurecimiento de la respuesta ante delitos y una redistribución del gasto hacia investigación y servicios frente a lo que llamó gasto en propaganda.
Feijóo también puso el acento en la gestión cotidiana: abogó por gobiernos que reduzcan impuestos, gestionen desde la cercanía y aseguren servicios públicos dignos y empleo de calidad. Frente al modelo actual, rechazó replicar una versión «de derechas» de las mismas políticas; para él, el cambio pasa por mayor responsabilidad y eficiencia administrativa.
En su intervención citó ejemplos concretos de lo que quiere revertir, desde la reciente reforma penal hasta contratos de comunicación que, a su juicio, restan recursos a la investigación científica. Señaló discrepancias sobre prioridades presupuestarias y criticó decisiones que, dijo, contradicen el interés general.
Contexto electoral y repercusiones
Las declaraciones llegan en plena campaña regional: Alfonso Fernández Mañueco afronta el 15 de marzo su tercera cita electoral al frente de la Junta de Castilla y León. El resultado tendrá lectura para la estrategia nacional del PP y para la narrativa de Feijóo sobre la necesidad de un «cambio responsable» en Madrid.
Si el partido consigue ganar apoyos en la comunidad, el dirigente conservador espera trasladar esas propuestas al ámbito nacional; si no, el discurso apunta a reforzar una imagen de alternativa frente al actual Ejecutivo. Para los electores, las promesas sobre seguridad, inmigración y financiación autonómica son los ejes con implicaciones más directas.
En definitiva, Feijóo planteó una hoja de ruta orientada a deshacer varias decisiones del Gobierno central y a impulsar, según él, una gestión más próxima y focalizada en servicios y empleo. Queda por ver cómo resonarán estas propuestas en las urnas y qué margen legislativo encontrará el PP en caso de llegar al poder.












