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Irene Montero insistió este viernes en abrir un diálogo amplio con todas las fuerzas de la izquierda, incluido Izquierda Unida y Sumar, tras presentar junto al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, la propuesta de consolidar un frente común. La dirigente de Podemos pidió prudencia en los tiempos y subrayó que las conversaciones deben concretarse antes de anunciar acuerdos formales.
En declaraciones en TVE, La 2Cat y RAC1, Montero defendió la iniciativa como un esfuerzo para construir “una izquierda capaz de transformar” tanto en Cataluña como en el conjunto de España. Añadió que, aunque el gesto público con Rufián marca el inicio de una vía, quedan pasos por dar para cerrar pactos.
¿Qué se discutirá ahora?
La secretaria política de Podemos aclaró que el objetivo es hablar “con todo el mundo” y que las negociaciones ya existen, aunque sin precipitar decisiones. Reclamó respeto por las direcciones de los partidos y por los movimientos sociales involucrados en la negociación.
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Montero evitó adelantar nombres para las listas y recordó que, en el caso de Podemos, la selección de candidaturas pasa por procesos internos de primarias: “Las candidaturas las decide la gente”, dijo, remarcando que la fórmula concreta se decidirá más adelante.
- Actores implicados: Podemos, Sumar, Izquierda Unida, ERC y otros aliados regionales.
- Asuntos clave: reparto de puestos en listas, liderazgo, estrategia conjunta y fecha del anuncio.
- Calendario inmediato: conversaciones abiertas antes de cualquier declaración pública definitiva.
Para Montero, la discusión sobre la distribución del poder en las listas es relevante: sin acuerdos equitativos, advirtió, resulta complicado llevar adelante una agenda transformadora. Rechazó además que cuestionar la negociación por motivos personales o de liderazgo facilite alcanzar pactos sólidos.
La dirigente defendió que no es lo mismo quién ocupe determinadas plazas electorales, porque esas decisiones influyen en la capacidad de impulsar políticas sociales, leyes feministas y en la respuesta frente a lo que denominó riesgos institucionales.
Contexto electoral: Andalucía y más allá
Montero también valoró la relevancia de los comicios andaluces del 17 de mayo y la coalición de la izquierda en esa comunidad. Ante las críticas internas —como las del exvicepresidente Pablo Iglesias sobre la candidatura unitaria de Por Andalucía—, la prioridad para ella sigue siendo movilizar al electorado progresista y desbancar al presidente de la Junta, Juanma Moreno.
En ese marco, la dirigente insistió en que la unidad exige acuerdos concretos y respeto por las estructuras internas de los partidos. “Hay que avanzar con voluntad firme, pero con prudencia”, dijo, y volvió a subrayar que las conversaciones continuarán hasta que haya condiciones para formalizar compromisos.
Queda, por tanto, una fase negociadora abierta en la que se decidirán formatos, liderazgos y calendarios. La posibilidad de que Montero concurra en coalición con Rufián en unas generales la contempló con interés, aunque repitió que ese tipo de planteamientos se resolverán en su momento y conforme a los mecanismos democráticos internos.
En las próximas semanas será clave ver si estas conversaciones derivan en una lista conjunta, en acuerdos territoriales puntuales o en alianzas más flexibles. La decisión final tendrá impacto directo en la estrategia de la izquierda de cara a futuras elecciones y en la capacidad de esos espacios para competir electoralmente frente al bloque conservador.












