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El Partido Popular acelera su presencia en Cataluña con la vista puesta en los próximos comicios y busca sacar rédito del empeoramiento judicial que rodea al PSOE en Madrid. Lo que suceda en las próximas semanas puede marcar tanto el reparto de escaños en la comunidad como la narrativa política a nivel nacional.
En Génova han trazado una agenda concreta: aumentar la visibilidad y el trabajo de campo del partido en Cataluña y en el País Vasco, donde detectan votantes de centroderecha susceptibles de cambiar de papeleta ante la percepción de desgaste del Ejecutivo central.
Feijóo, agendas y actos clave
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, estará el 2 de junio en la reunión anual del Cercle d’Economia en Barcelona, foro que el partido utilizará para presentar su oferta programática en torno a migración, fiscalidad y vivienda. Fuentes del PP señalan que se trata de una oportunidad para mostrar «la alternativa» frente al Gobierno actual y ganar espacio mediático.
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Además, el calendario del PP incluye una cita interna decisiva: el congreso del PPC del 27 de junio, donde se espera la reedición del liderazgo de Alejandro Fernández y la definición de la hoja de ruta electoral catalana.
Objetivos electorales y balance reciente
La dirección nacional quiere consolidar los avances logrados en las autonómicas de mayo de 2024 —cuando el PP pasó de unos escaños marginales a convertirse en la cuarta fuerza en el Parlament con una subida notable— y recuperar terreno en provincias donde las derrotas fueron por márgenes reducidos, como Girona y Lleida.
En las generales de julio de 2023 la distribución de los 48 escaños catalanes favoreció claramente al PSOE, que obtuvo la mayor parte; pese a que el PP mejoró con respecto a 2019, aún queda camino para acercarse a los grandes bloques regionales.
- 2 de junio: participación de Feijóo en el Cercle d’Economia (Barcelona).
- 9 de junio: audiencia preliminar en la que está citada Begoña Gómez.
- 17-18 de junio: comparecencia prevista del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
- Fechas por determinar: juicio por la actuación del hermano del presidente y la resolución del llamado «caso de las mascarillas».
- 27 de junio: congreso del PPC para ratificar liderazgo y planificar la campaña catalana.
El PP pretende aprovechar ese calendario judicial para intensificar la presión política sobre los aliados parlamentarios del PSOE y forzar rupturas o, al menos, desgastarlos públicamente. La estrategia no es solo de cara a Cataluña: la dirección busca trasladar la percepción de un Ejecutivo cuestionado a nivel nacional.
En paralelo, el juez Santiago Pedraz ha solicitado documentación relacionada con la campaña que llevó a Salvador Illa a la Generalitat, y el PP catalán ya reclama explicaciones sobre la financiación y las supuestas conexiones personales que vinculan a dirigentes socialistas con investigaciones en curso. El portavoz del PP en el Parlament, Juan Fernández, ha exigido respuestas públicas.
¿Qué se juega el votante? En lo inmediato, la contienda en Cataluña puede redefinir el mapa de escaños que resulta determinante para cualquier suma parlamentaria en futuras elecciones generales. A medio plazo, el ritmo y la resolución de los procesos judiciales influirán en la percepción de estabilidad del Gobierno y en la capacidad del PSOE para mantener apoyos internos y externos.
Junio reúne, por tanto, actos institucionales, congresos y una agenda judicial que el PP considera una ventana de oportunidad. La incógnita es si ese clima favorecerá un trasvase sostenido de votos o solo un repunte coyuntural que no altere las mayorías actuales.












