Mostrar resumen Ocultar resumen
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha lanzado una alerta por la detección de Salmonella en colas de langostino cocido de la marca Ocean Sea, comercializadas en supermercados Lidl. La notificación, transmitida por las autoridades andaluzas a través del sistema SCIRI, ha obligado a retirar el lote afectado del mercado.
Qué ha ocurrido
Se trata de un envase refrigerado de colas de langostino peladas y cocidas importadas desde Honduras y elaboradas para Lidl por la empresa Gambastar. La AESAN recibió la información a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), el mecanismo europeo para alertas alimentarias.
Se escenifica la fraternidad entre España y Colombia con Felipe VI y De la Espriella
Pérdida del amarillo en el Tour: Niewiadoma la tacha de infantil y ha perdido respeto por ellas
No se han confirmado casos sanitarios vinculados a este lote hasta el momento, aunque las autoridades recomiendan precaución. Lidl indica que las unidades implicadas habían llegado a tiendas de la Península y de las Islas Canarias y ya fueron retiradas de la venta.
Qué deben hacer los consumidores
Si tiene en casa el producto afectado, no lo consuma. Lidl acepta la devolución del artículo en cualquiera de sus puntos de venta y reembolsa el importe aunque no se presente el tique de compra.
En caso de haber ingerido el producto y experimentar síntomas compatibles con salmonelosis —principalmente diarrea, vómitos, fiebre y dolor de cabeza—, acuda a un centro de salud. Los signos suelen aparecer entre pocas horas y varios días tras la exposición, por lo que se recomienda vigilancia si aparecen molestias gastrointestinales.
Datos del producto
- Producto: langostino pelado cocido.
- Marca: Ocean Sea.
- Formato: envasado en plástico, refrigerado.
- Número de lote: X1392618BUXX.
- Fecha de consumo preferente: 11/2027.
- Peso por unidad: 200 g.
- Origen declarado: Honduras (producido para Lidl por Gambastar).
Este tipo de alertas subraya la importancia de revisar productos en el frigorífico ante comunicados oficiales y de atender las indicaciones de las autoridades sanitarias. Los sistemas de intercambio de información como el SCIRI permiten una respuesta rápida, pero la colaboración de los consumidores es clave para minimizar riesgos.












