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Un hallazgo durante las obras de restauración en la Torre del Consejo de Sibiu ha puesto sobre la mesa documentos antiguos cuyo estudio podría aportar datos inéditos sobre la historia local; por ahora, los papeles permanecen en custodia hasta que los restauradores los estabilicen. La investigación promete arrojar luz sobre un posible depósito del siglo XIX y condiciona el acceso público al edificio mientras continúan los trabajos.
Los operarios que revisaban la cubierta de la torre encontraron un contenedor metálico oculto en el tejado y lo trasladaron al Museo Nacional Brukenthal para su análisis. El objeto, de forma cilíndrica, mide alrededor de 15 centímetros de diámetro y 30 centímetros de largo.
Qué contienen y cuándo se podrán ver
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Los documentos no han sido abiertos públicamente. Actualmente reposan en el laboratorio de restauración de papel del museo, donde técnicos especializados evalúan su estado y aplican tratamientos para evitar dañarlos.

El proceso exige separar y documentar cada pieza con métodos controlados, por lo que no existe una fecha para su difusión. La prioridad oficial es garantizar la conservación del material y preservarlo como fuente histórica, antes que permitir su exposición.
Un posible vínculo con 1826
Hay un antecedente documental que interesa a los investigadores: en 1928 el historiador Emil Sigerus consignó la colocación —el 24 de junio de 1826— de un depósito metálico en la esfera que coronaba la torre tras la finalización del nuevo tejado.
No obstante, ni el Ayuntamiento de Sibiu ni el museo han confirmado que el recipiente recuperado sea el mencionado por Sigerus; esa hipótesis depende del análisis de los papeles y de la comparación con las referencias históricas.
- Transporte y custodia: el contenedor permanece bajo condiciones controladas en el museo.
- Restauración: los especialistas desagregan y estabilizan los soportes antes de cualquier lectura.
- Documentación: cada documento se registra fotográficamente y se clasifica para futuras consultas académicas.
- Acceso público: la visita a la cápsula y su contenido quedará supeditada a la finalización de los tratamientos de conservación.
La Torre del Consejo, con orígenes en el siglo XIII, ha sufrido múltiples reconstrucciones y ha tenido usos variados: depósito de cereales, puesto de vigilancia contra incendios, prisión y sede de un museo. En la actualidad, el monumento permanece cerrado al público mientras se ejecutan las obras de rehabilitación.
El hallazgo en Sibiu recuerda otros descubrimientos similares en Europa, como la cápsula localizada bajo la estatua de Cervantes en la plaza de las Cortes de Madrid durante unas obras, y subraya cómo las intervenciones en edificios históricos pueden revelar fuentes directas sobre el pasado.
Los próximos pasos dependerán de los hallazgos técnicos: fecha precisa, autoría y contexto documental. Hasta entonces, la comunidad local y los especialistas deberán esperar para conocer qué mensajes o registros quedaron guardados en lo alto de la torre.












