Esa es la cantidad de agua caída en lo que va de año hidrológico.
Dice un refrán popular que cuando el año esta de leches hasta los machos la dan y este año se cumple este y otros relacionados con la gran cantidad de agua que ha caído desde finales de septiembre en nuestros campos. Aquello de febrero loco, marzo pardo, abril lluvioso y mayo ventoso, va por el buen camino y ya se vislumbra el año florido y hermoso que vamos a disfrutar. El Dique de los Silillos principal tótem de nuestra tranquilidad hídrica está derramándose desde principios de marzo un mes entero en el que incluso ha perdido el protagonismo y ya da igual, estamos totalmente acostumbrados a que el dique se salga, pero el campo es otra cosa, cada día lo encontramos más verde y lúcido y las flores, aunque con algo de retraso, con dos días de sol explotaran y volverán a sorprendernos.
Esperemos tranquilamente a la primavera que ya asoma por todos los rincones, aunque desde el 21 de marzo este implantada.
Disfruten de las vistas.
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